Puebla, Pue. El Consejo Agropecuario Poblano (Ceagro) prende los focos rojos ante la decisión de Estados Unidos de aplicar un arancel al tomate, lo que perjudicaría gravemente, ya que 60% de la producción de Puebla se manda al país vecino, dijo el presidente del organismo, José Ignacio Menéndez Priante.

Mencionó que los pequeños y grandes exportadores están preocupados por la medida del presidente Donald Trump, cuyas repercusiones son mayores para los tomateros del norte de la República Mexicana, pero que aun así buscan una solución, motivo que los lleva a proponer una reunión en los próximos días entre los consejos agropecuarios estatales.

“Aplicar un arancel de 17.5% al costo que traíamos es bastante fuerte, y con eso no podemos ver una rentabilidad, que para muchos productores poblanos es ponerlos contra las cuerdas. Sobre todo, cambia los planes de un momento a otro, porque las comercializadoras, a quienes venden para exportar, van a querer aprovecharse para poner un precio injusto, esto en el caso de quienes así venden a la Unión Americana”, expuso.

Se trata de un asunto de urgencia nacional por resolver con el apoyo del gobierno federal, ya que por ser un perecedero no pueden esperar tanto tiempo a que se negocie con el país vecino del norte que de alguna u otra forma está protegiendo a sus productores y mercado, dijo.

Menéndez Priante afirmó que Estados Unidos no se da abasto en producción de tomate y está obligado a importar de otros países, principalmente México, “pero no presionándonos con un arancel ilógico que a todas luces tiene un fin político y desventajoso”.

Demanda

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Puebla se ubica entre los 10 principales estados productores de jitomate, con un volumen de 149,507 toneladas generadas en el año agrícola 2018, lo que representó un incremento de 15.4% respecto a la producción del 2017.

El presidente de Ceagro puntualizó que son más de 2,900 productores poblanos dedicados a ese vegetal de alta demanda. Y dado que el producto mexicano es el de mejor calidad, los mercados internacionales, sobre todo el estadounidense, lo buscan para abastecer tiendas de autoservicio.

Insistió que, si no hay un acuerdo rápido, mucha de la cosecha se tendrá que malbaratar en el mercado nacional, lo que trae impactos económicos, porque lo van a comprar a precios 30% inferiores.

Señaló que al menos los productores poblanos no tienen un plan B para determinar el destino de su cosecha, ya que todo estaba puesto a exportar en el presente mes.

Las bodegas de los agricultores están casi llenas y sólo a la espera de cargar los camiones, pero con esta situación hay riesgos de que se eche a perder el tomate, porque tampoco se puede tener mucho tiempo refrigerado, añadió.

José Ignacio Menéndez refirió que desde hace una década mantienen una exportación sin interrupción, la cual han ido incrementando cada año debido a que los productores cuidan la siembra para no tener problemas con las medidas sanitarias de Estados Unidos, que son muy estrictas en general con las cosechas mexicanas.

El martes pasado, el Departamento de Comercio de Estados Unidos tomó la decisión de eliminar el Acuerdo de Suspensión a la Investigación Antidumping a las Exportaciones Mexicanas de Tomate.

“A partir del 7 de mayo del 2019, los exportadores de tomate mexicano se enfrentan al pago de derechos compensatorios provisionales de 17.5%, el cual debe cubrirse como garantía para poder realizar sus exportaciones hacia Estados Unidos. Este implicará un costo anual superior a 350 millones de dólares para el exportador mexicano de tomate, y se espera que muchos pequeños y medianos exportadores se vean imposibilitados a hacer frente a esta pesada carga financiera”, destaca un comunicado del gobierno federal.

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