Hasta 7% incrementarían los precios al público en restaurantes y establecimientos de comida. La delegación en el estado de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) anticipó que ante el alza en los precios de los insumos, el sector restaurantero ajustará sus costos.

El líder del organismo empresarial, Eduardo de la Parra Cubells, expuso que en los últimos tres años el cheque promedio de consumo no ha registrado cambios, ubicándose en 350 pesos.

Según la Canirac, el cheque promedio bajo se sitúa en 120 pesos, el medio en 350 y el alto más allá de 500 pesos.

El cheque promedio es el mismo que ha venido funcionando durante los últimos tres años (...), si consideramos que la inflación aumenta a un ritmo de 4% anual, significa que andamos más de 10% abajo , sostuvo De la Parra.

El empresario planteó que a fin de equilibrar sus precios con el aumento que se ha presentado en los insumos que los restauranteros requieren para sus procesos de producción, el incremento alcanzaría niveles de 15 por ciento.

Tendríamos que estar aumentando el costo cerca de 15% para poderlo nivelar, pero el sector no puede hacer un ajuste de más de 7%, porque nos salimos del mercado. De por sí hemos tenido una baja en las ventas: aumentar los precios implicaría perder clientes , explicó el líder de la Canirac en el estado.

Comparada con destinos como el Distrito Federal o Guadalajara, la capital queretana ofrece precios 30% más bajos.

Riesgo

De acuerdo con el líder de la Canirac, ante el panorama y luego de los resultados vistos durante el primer puente largo del año, restaurantes y establecimientos podrían no sobrevivir al primer semestre del año, tras registrar márgenes de utilidad muy bajos.

El panorama es bastante complicado. De aquí a finales de mayo, más de 200 restaurantes se verán en la necesidad de cerrar , advirtió De la Parra.

Para el primer puente largo del año, la cámara estimó ganancias por 40 millones de pesos para el sector; la cifra no habría alcanzado ni siquiera 20 millones, según datos preliminares del organismo.

La gente no tiene dinero en la bolsa ni confianza para gastarlo. Hace falta mucho circulante (...), con los recortes al presupuesto, la inflación al alza y el incremento en costos, la gente tiene miedo de gastar, y eso se reflejó en el puente , concluyó el líder del organismo empresarial.

lourdes.duran@eleconomista.mx