Puebla, Pue. Tras la reactivación de las actividades económicas esenciales y no esenciales el viernes pasado, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) prevé que la recuperación sea de un año; además que el plan de inversiones por 4,000 millones de pesos fluiría de manera lenta a partir del 2021, siempre y cuando haya condiciones, porque operar a 30% de capacidad en producción y personal tampoco permitirá aplicarlas.

Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente del organismo integrado por 25 cámaras que tiene a 26,000 empresas, dijo que, a pesar de la decisión del gobierno estatal por  apoyar la reapertura, tampoco los socios ven las condiciones para invertir en proyectos, cuando lo que necesitan en lo que resta del presente año es dinero para cubrir las deudas que se han generado y los salarios, en tanto no haya un escenario mejor en la economía de cada uno.

Recordó que los sectores comercial, vivienda, autopartes, textil, hotelero, agroalimentos, entre otros, realizaron inversiones por 3,000 millones de pesos en Puebla durante el 2019, pero ahora es otro panorama por la pandemia del Covid-19, que los mermó.

“La realidad es que no vamos a empezar a 100% sino en forma paulatina, con 30% de personal y eso implica que los ingresos serán bajos, lo cual debemos prever y cuidar no descapitalizarnos al querer invertir en este momento que es inadecuado”, apuntó.

Recuperación de empleos compleja

Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco indicó que haber parado actividades desde el 30 de marzo cuando se emitió la declaratoria de emergencia sanitaria por el gobierno federal, fue “atar de manos” a los empresarios, lo cual es entendible ante la pandemia que afecta al mundo entero, pero que trajo consigo costos en pérdida de empleos que quizá no se recuperen en este año o sea a lo mínimo.

El CCE estimó que en el tiempo de paros, desde abril a lo que va de agosto, se habrían perdido alrededor de 50,000 empleos en empresas afiliadas, de los cuales 41,000 serían asalariados, quienes estaban dados de alta ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el resto asimilados.

Además, ahondó, existen deudas que cubrir en pagos fijos como son impuestos, rentas y servicios de agua, luz y telefonía, así como los que se tienen con proveedores.

Alarcón Rodríguez dijo que los próximos cuatro meses serán para ir retomando poco a poco las operaciones en la Iniciativa Privada, bajo una “nueva normalidad” en la que existirán riesgos de contagios mientras no exista una vacuna contra el Covid-19.

Reconoció que habrá empresarios que deban iniciar desde cero, comprando mercancía de ropa u otros productos propios de la temporada, lo cual significará buscar créditos.

Asimismo, destacó que a los sectores productivos les urgía reactivarse aunque sea para ganar 30 o 40%, lo cual deberán cuidar para hacer frente a los compromisos, sobre todo en el pago del personal y costos de operación.

Recordó que en el 2019 fue complicado para los sectores productivos, los cuales no invirtieron como esperaban sobre todo en las industrias que  se vieron obligadas a recortar personal, debido a la incertidumbre en que se movió el país y ahora enfrentar otra situación peor por la pandemia que pudiera poner en duda invertir desde principios del 2021.

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kg