Cancún, Qroo. Aunque los promotores del proyecto Dragon Mart Cancún anunciaron que pretenden iniciar la construcción del recinto comercial de 122,000 metros cuadrados en febrero de este año, no han iniciado el trámite para obtener la licencia de construcción y sólo cuentan con la aprobación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que les otorgó el Instituto de Impacto y Riesgo Ambiental (Inira) del gobierno del estado.

La MIA otorgada por el gobierno estatal solicitó, en su momento, la opinión de la administración municipal de Benito Juárez (Cancún) sobre la factibilidad ambiental de este proyecto, que pretende construir un centro comercial de 3,040 locales comerciales para la venta de mercancías chinas, mexicanas, canadienses, brasileñas, coreanas y vietnamitas, además de un área de 720 viviendas que serían ocupadas por las empresas que alquilen los locales comerciales, todo ello sobre un terreno llamado El Tucán de más 500 hectáreas en el kilómetro 331 de la carretera Cancún-Playa del Carmen, a 10 minutos del aeropuerto internacional de esta ciudad.

El ayuntamiento de Benito Juárez no respondió la solicitud enviada, en su momento, por el Inira, lo cual se interpretó como un aval por parte de la instancia municipal que dio lugar, entre otras consideraciones, al otorgamiento de la MIA y que, entre otras cosas, establece la viabilidad ambiental del proyecto bajo condicionantes que obligan a los promotores a realizar labores de mitigación que minimicen el impacto en el entorno que tendrá la construcción de este enorme complejo.

El proyecto aprobado por el gobierno del estado considera, además de la infraestructura comercial, un área de restaurantes premium, que se refiere a establecimientos de alta cocina china y mexicana, hasta 12 locales de comida rápida en torno a espejos de agua artificiales, así como un área de servicios, que contará con bancos, oficinas de administración, agencias aduanales, transportistas, despachos de contadores y abogados, así como agencias de viajes y transportistas.

También incluye un área de 160,000 metros cuadrados para desarrollar una plaza cultural, donde se pretende proyectar grandes eventos alusivos a las culturas china y mexicana, entre otros sucesos.

PERMISOS IMPUGNADOS

La liberación de la MIA fue recientemente impugnada por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), argumentando que este permiso incumplió procedimientos básicos de transparencia al haber negado a la ciudadanía en general conocer el proyecto, impidiendo que se sometiese a consulta pública.

El Cemda también expuso, en su momento, que el proyecto había iniciado el desmonte de vegetación en el predio El Tucán antes de haber iniciado siquiera los trámites ambientales.

Sin embargo, los promotores del Dragon Mart exhibieron recientemente en un documento expedido por la Profepa, que establece que los promotores no realizaron un desmonte de la vegetación, sino que se trata de un predio previamente impactado y que no existía evidencia de algún tipo de riesgo ambiental.

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