Con aproximadamente 20 meses sin lluvia, Durango no ha recibido la ayuda monetaria prometida por el Ejecutivo para el combate a la sequía, pese a que la entidad presenta una pérdida de 80,000 cabezas de ganado y 100% de la cosecha de maíz.

El secretario de Desarrollo Económico estatal, Juan Francisco Gutiérrez Fragoso, dice a El Economista que debido a la falta de precipitaciones, las pérdidas al momento ascienden a 3,500 millones de pesos en el campo, principalmente en cultivos de frijol y maíz.

De acuerdo con cifras del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera, en el 2010 el estado produjo alrededor de 242,839 toneladas de maiz y 94,750 de frijol.

El funcionario añade que en cuanto a ganadería, ya son 80,000 las cabezas que han muerto, pero aclara que el número de defunciones de animales y las hectáreas perdidas continuarán creciendo conforme avance la temporada de estiaje.

Refiere que por instrucciones del presidente Felipe Calderón, se ordenó apoyar con 34,000 millones de pesos a campesinos y ganaderos de Chihuahua, Zacatecas, Durango, Coahuila y San Luis Potosí; sin embargo, debido a trabas burocráticas , no se ha desembolsado la ayuda, lo que es inexplicable .

Alerta que la tardanza registrada en la repartición de recursos, no sólo está afectando al sector primario, sino que daña el desarrollo económico de la región y el dinamismo con el que el capital podría fluir en el estado.

TIERRA DE CONTRASTES

Por otro lado, Gutiérrez Fragoso destaca el potencial minero de la entidad, que en los últimos años ha atraído grandes inversiones.

Bajo ese tenor, detalla que la inversión destinada para la construcción del mega proyecto minero Metates para la explotación de oro y plata en el municipio de Santiago Papasquiaro, será de 3,300 millones de dólares - 200 millones menos que lo anunciado en abril de hace un año por el gobernador Jorge Herrera.

El funcionario comparte que tras una reunión con la empresa canadiense Chesapeake Gold Corp, hace dos semanas, se detalló que los 3,300 millones están ya confirmados para el siguiente lustro, mientras que a la par se empleará a 5,000 personas de forma directa para la construcción del complejo, que se espera inicie en este año y cuyo proyecto ejecutivo está por terminarse.

Acota que la recepción de grandes inversiones en el sector minero se debe en gran parte al énfasis en la ampliación de infraestructura carretera y de servicios básicos para la industria, además de que la criminalidad no ha sido un factor determinante para el crecimiento.

Comenta que anteriormente Durango se encontraba aislado del gran capital y del desarrollo de sus estados vecinos, debido a su escasa conectividad carretera.

EN NÚMEROS

Pero la cosecha minera no va mal

US800 millones invirtió Silver Standard en San Juan del Río para ampliar mina de oro y plata.

US200 millones invertidos por Peñoles para una nueva mina de zinc en Cuencamé.

US120 millones invirtió First Majestic en el municipio de Nombre de Dios.

erick.ramirez@eleconomista.mx