En el transcurso de las siguientes horas, el gobernador Enrique Peña Nieto deberá enviar su propuesta para que los integrantes de la LVII Legislatura local nombren al nuevo procurador general de Justicia del Estado de México.

Será el cuarto nombramiento en ese cargo durante la administración gubernamental de Peña Nieto. Antes, se desempeñaron en esa responsabilidad Alfonso Navarrete Prida, Abel Villicaña Estrada y el más reciente, Alberto Bazbaz Sacal.

De acuerdo con datos cercanos a la fuente de la gubernatura, los nombres que se manejan en el medio político mexiquense como posibles para formar parte de la terna son:

Humberto Benítez Treviño, actual diputado federal por el Estado de México; David Garay Maldonado, comisionado de la Agencia de Seguridad Estatal, y Felipe Muñoz Vázquez, subprocurador de Justicia en Ecatepec.

Se mencionó en algún momento a José Castillo Ambriz, ex presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, pero todavía se tiene presente que en protesta por la reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial que aprobaron los diputados mexiquenses, el referido magistrado presentó su renuncia al cargo.

Ante la inconformidad generada en el Poder Judicial, el gobernador Peña Nieto se vio en la necesidad de derogar las reformas que lo facultaban para designar a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia.

El ex gobernador César Camacho Quiroz, por su parte, se autodescartó por considerar que tiene otras responsabilidades en las que desea seguir sirviendo a la entidad y a los mexiquenses.

Otro de los nombres que se mencionan en los pasillos del Palacio de Gobierno es el de Alfredo Castillo Cervantes, subprocurador regional de Cuautitlán Izcalli, no obstante él fue el encargado en todo momento de las investigaciones, peritajes y análisis del caso Paulette Gebara Farah.

De manera sorprendente, Castillo Cervantes logró que se le nombrara encargado de despacho de la PGJEM.

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