Puebla, Pue. La nueva administración poblana sólo contará con 38.1% de los recursos asignados a infraestructura para este 2019.

El gobierno local saliente dejará 800 millones de pesos para obras a la nueva gestión que encabezará Miguel Barbosa Huerta a partir de agosto, dinero que forma parte de la Ley de Egresos del Estado de Puebla 2019, que en total asciende a 2,100 millones de pesos que se etiquetaron en materia de infraestructura.

El titular de la Secretaría de Infraestructura, Movilidad y Transportes, Antonio Peniche García, explicó que la administración interina en estos casi seis meses, a partir de enero, aplicó 1,300 millones de pesos de la bolsa total, para realizar 15 obras que llevan un avance de entre 70 y 90%, “algunas de éstas son atención de tramos carreteros, nuevos puentes vehiculares en la zona metropolitana y rehabilitación de rutas de evacuación en municipios cercanos al volcán Popocatépetl.

“En esta semana iniciará el proceso de transición por parte de su dependencia para entregar 11 proyectos con expedientes validados y que se pueden hacer con los 800 millones de pesos”, acotó.

“Vamos a dejar los expedientes con los proyectos ejecutivos para que el gobernador entrante pueda darle celeridad a licitarlos dentro de los meses restantes del presente año y, con ello, evitar que no se ejecuten los recursos etiquetados”, abundó.

Sobre las obras que se harían por la siguiente administración, dijo el funcionario, corresponden a movilidad, como puentes vehiculares y atención de caminos, entre otras.

Indicó que la veda electoral por el proceso extraordinario para elegir al Ejecutivo estatal tras la muerte de Martha Erika Alonso Hidalgo, quien estuvo únicamente 10 días en el cargo, no afectó en la ejecución de las obras que se entregarán en lo que resta del gobierno interino que lideró Guillermo Pacheco Pulido.

La administración en funciones, refirió el secretario, fue responsable en la ejecución de gran parte del presupuesto, así como priorizar obras que son importantes tanto en el interior del estado como en la zona metropolitana, al tiempo de admitir que nunca son suficientes los recursos cuando se tienen “muchas necesidades”.

Peniche García aseguró que con las obras se contribuyó a la participación de constructoras locales, ya que el arranque de año “fue complicado para ese sector y se priorizó en las licitaciones para que presentaran sus propuestas económicas”.

En su momento la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción se quejó de que en las administraciones pasadas se dio preferencia a las firmas foráneas, particularmente en magnos proyectos.

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