Cancún, Qroo. En el 2005, la empresa italiana Bi&Di compró al Fondo Nacional del Turismo (Fonatur) cinco lotes en la playa conocida como Delfines de la zona hotelera de Cancún, con la intención de edificar cuatro torres de 20 pisos para uso residencial turístico. Los predios adquiridos por un monto de 300 millones de pesos carecían de los usos de suelo necesarios para el referido proyecto.

Exfuncionarios del gobierno municipal de Benito Juárez aseguraron que el conflicto ha escalado a niveles diplomáticos, pues la Embajada ha intervenido para presionar al ayuntamiento a que apruebe los cambios de uso de suelo que permitan arrancar la obra.

Carlos Díaz Carvajal, exdirector del Instituto Municipal de Planeación (Implan), aseguró a El Economista que en los últimos meses de su gestión al frente de la dependencia recibió varias llamadas de la Embajada italiana en México exigiendo modificar los usos de suelo y poder destrabar la demanda interpuesta contra el Fonatur por la supuesta venta fradulenta de predios, sin la vocación necesaria para ser desarrollados.

El delegado del Fonatur en Quintana Roo, Eduardo Muñiz reconoció hace meses en declaraciones a la prensa local que la venta de los terrenos había sido fraudulenta por parte de este Fondo en el 2005, pero en una entrevista con El Economista se retractó y dijo que Bi&Di adquirió los terrenos consciente de que era zona federal con limitantes de construcción.

No es un fraude, pero lo pueden llamar como quieran; la venta se realizó en diciembre del 2005 con la promesa de que cumpliendo con ciertos requisitos el ayuntamiento otorgaría el cambio de uso de suelo, entre esos requisitos estaba el visto bueno del INAH, ya que los terrenos colindan con la zona arqueológica de El Rey .

Muñiz Urquiza dijo que la postergación de esos cambios de uso de suelo motivó la demanda de la empresa en contra del Fonatur, pero lo que piden es algo que escapa a la jurisdicción del Fondo.

Nos demandaron porque cinco años después no pueden concretar sus licencias de construcción y demás autorizaciones hasta lograr este cambio de uso de suelo dijo.

Niegan presión

La actual administración municipal niega que haya presión de las autoridades diplomáticas italianas.

Humberto Aguilera Ruiz, director de Desarrollo Urbano, afirmó que en los dos meses que llevan al frente del gobierno de Benito Juárez no han retomado el análisis del tema y mucho menos recibido llamadas de ningún diplomático ni del despacho que lleva la denuncia interpuesta por la empresa Bi&Di contra el Fonatur; no obstante, se declararon abiertos al diálogo para buscar salidas al tema.

El cónsul italiano en la Riviera Maya, Andrea Sabbia, explicó que la intervención de la Embajada ha sido únicamente solicitando que se acaten las leyes y de ninguna manera han presionado para obligar a un cambio de uso de suelo.

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