La ampliación de la Línea 3 del Metrobús, que correrá a lo largo de 4.3 kilómetros de Etiopía a Río Churubusco, traerá grandes beneficios en favor de la movilidad en la Ciudad de México, destacando una mejor conectividad, competitividad, seguridad de los usuarios, calidad en el servicio, reducción de tiempos de traslado y protección climática y ambiental, aseguran organizaciones especializadas en movilidad, transporte y ciudades.

“La ampliación de la línea BRT (autobús de tránsito rápido, por su sigla en inglés) sobre el Eje Cuauhtémoc ha generado diferentes posturas en torno al impacto que tendrá en sus alrededores. Sin embargo, este tipo de proyectos ha comprobado beneficios tangibles”, refieren en un comunicado.

“Un ejemplo es la Línea 7 del Metrobús, que ha logrado reducir en 43% los tiempos de traslado y 28% de sus usuarios dejó de usar el automóvil particular. Respecto a las emisiones contaminantes, la misma Línea 3, en sus 17 kilómetros de recorrido actual, ha logrado una reducción de 20,000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente por año”, refirieron.

Señalan que en una ciudad donde se realizan más viajes en transporte público colectivo (50.9%), que mediante transporte privado (22.3%), aumentar la cobertura y la calidad del primero eleva el acceso a oportunidades y destinos a una gran parte de la población y reduce desigualdades.

Atributos

Así, organizaciones como Bicitekas, Camina Centro de Estudios de Movilidad Peatonal, la Comisión de Movilidad de la Confederación Patronal de la República Mexicana capitalina, Greenpeace México, el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo, el Instituto Mexicano para la Competitividad, El Poder del Consumidor y Transita Seguro México destacaron los siguientes beneficios de la Línea 3 del Metrobús: reducción en tiempos de traslado con mayor cobertura en horario de servicio, mayor seguridad en estaciones y autobuses, y sustitución de 506 camiones obsoletos (autobuses, microbuses y vagonetas).

También mencionaron la reducción de 322 toneladas de CO2 al año, una demanda estimada de atención diaria entre 13,000 y 15,000 usuarios y la reducción del uso del automóvil.

Además, expusieron los atributos que han sido verificados en los diferentes sistemas BRT de México y a nivel local, tales como que 17% de los usuarios ha dejado su automóvil particular en casa, lo que se traduce en menor tránsito y reducción de contaminantes; un vehículo articulado, con capacidad de 160 personas pasajeras, sustituye 107 automóviles particulares, mientras que un biarticulado, con capacidad de 240 personas, equivale a 160 automóviles particulares; disminución de emisiones de gases de efecto invernadero de microbús; reducción de hechos de tránsito hasta en 50%, y reducción de hasta 30% en tiempo de traslado.

Principios

Las organizaciones reiteran la importancia de continuar con la construcción y ampliación de redes de transporte público estructurado, bajo los principios de transporte integrado, sustentadas técnicamente, que ofrezcan calidad en el servicio y que se apeguen al contexto urbano.

“Las instituciones respaldan los proyectos que beneficien, en primer lugar, a quienes se mueven cotidianamente en el transporte público de la ciudad, que desincentiven el uso del automóvil y la motocicleta, y contribuyan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, además de brindar una mejora en la movilidad y seguridad del resto de las personas usuarias de la vía”, añadieron.

Asimismo, recordaron que la saturación vehicular provoca pérdidas de más de 47,000 millones de pesos anuales dentro de la Zona Metropolitana del Valle de México, de los cuales 36,000 millones afectan directamente a los usuarios de transporte público sujetos a la congestión.

[email protected]