Puebla, Pue. El sector inmobiliario de Puebla cerrará el 2018 con 4,500 millones pesos en operaciones por venta y renta de casas, locales y oficinas, lo que representa un aumento de 30% respecto al año pasado, impulsado por el arribo de más familias foráneas para vivir y por lo atractivo del mercado para desarrolladores.

Ana María Aguilar Machorro, presidenta local de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), afirmó que este 2018 ha sido el mejor de los últimos cinco años, debido a que la capital y sus municipios colindantes (San Pedro Cholula y San Andrés Cholula) se han consolidado como zonas idóneas para vivir y abrir un negocio, particularmente en los rubros restaurantero y hotelero.

Mencionó que 60% de las operaciones corresponde a la venta de locales por la construcción de nuevos complejos, los cuales por su buena ubicación “se dan el lujo de hacer preventa de espacios seis meses antes de que concluyan las obras”.

Indicó que 10% son renta de espacios existentes, sobre todo en los centros comerciales que están entre los límites de Puebla y San Andrés Cholula; en este último es donde se tiene el mayor crecimiento habitacional y de servicios.

El resto de las operaciones son ventas de departamentos, los cuales son adquiridos por familias provenientes del sur del país, algunas que huyen de la inseguridad al ser víctimas o por motivos de trabajo, aunque son pocos los casos por esa situación de buscar un mejor ingreso, ya que las compras son de espacios que oscilan entre 1.5 y 2 millones de pesos, expuso.

Esos factores, dijo, son indicativos de la importancia que tiene Puebla para otras entidades en el sector inmobiliario, lo que contribuye a los socios de AMPI y en general al sector, para tener más actividades a lo largo del año y cerrar más operaciones, ya que de cada 10 negociaciones se cierran seis, situación que se da más en el último trimestre del año para aprovechar los precios que ofrece el mercado y que al siguiente no son los mismos.

Lo anterior se conjunta porque hay un mayor manejo de capital y los clientes quieren facturar lo más posible antes de concluir el año.

Reducen tiempos para ventas

Aguilar Machorro refirió que los tiempos para concretar una operación disminuyeron de 45 días a dos semanas, porque los clientes saben que existe alta demanda por locales comerciales, oficinas y casas, sobre todo los que tengan una mejor ubicación.

“Este dinamismo propicia que los desarrolladores, con quienes trabajamos para colocar su oferta, sigan invirtiendo en nuevos proyectos los cuales tratan de consolidar en corto plazo”, apuntó.

La presidenta del AMPI sostuvo que se podría tener un aumento de la actividad si las constructoras encontraran más facilidades en el tema de trámites por parte de los municipios para iniciar proyectos, ya que la liberación de permisos tarda más de dos meses y eso no contribuye.

Indicó que con el cambio de alcaldías están esperando que haya una homologación en trámites y precios, porque en los límites entre Puebla y San Andrés Cholula el costo de una licencia de funcionamiento varía hasta 30%, aún cuando puede ser que divida a ambos municipios una avenida o una barda, situación que representa un problema para los interesados.

Confía en que dicho municipios puedan lograr una solución rápida, lo que influirá en atraer más inversiones para nuevos proyectos inmobiliarios.

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