Puebla, Pue. La obra pública y privada y el Aeropuerto Internacional de Puebla no deben parar, ya que sería un error hacerlo en perjuicio de la economía en este momento de la contingencia por el Covid-19, advirtió el gobernador Miguel Barbosa Huerta.

En rueda de prensa, el mandatario consideró un error la decisión del ayuntamiento de Puebla de cerrar hasta nuevo aviso el área de Desarrollo Urbano para la expedición de licencias de construcción.

En este sentido, pidió a la comuna poblana y a los 216 municipios no tomar esa decisión porque en las construcciones no se tienen concentraciones masivas de trabajadores.

Reiteró que no será promotor de la parálisis económica en rubros que son importantes y tampoco significan un alto riesgo de contagio.

Sobre la terminal aérea, ubicada en el municipio de Huejotzingo, Barbosa Huerta consideró inviable parar operaciones porque a futuro se quedarían sin vuelos, dado que tiene conexiones directas de Estados Unidos, provenientes de Houston y Dallas.

Mencionó que el gobierno estatal toma las previsiones necesarias sobre el Covid-19 para la recepción de viajantes provenientes de la Unión Americana.

Planes, en marcha

El sector de la construcción no entrará en una parálisis si las autoridades estatales y municipales mantienen los planes de ejecutar obras durante el mes que se fijó de contingencia por el Covid-19, porque hasta el momento han sido licitados pocos proyectos.

Así lo dijo Héctor Sánchez Morales, presidente local de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), quien expuso que el arranque del presente año ha sido lento en actividad para el sector, y con la pandemia se puede complicar si las autoridades no mantienen sus planes.

Hizo un llamado a que no se suspendan los proyectos en ejecución, los cuales se tratan de mantenimientos de escuelas y carreteras, pero están a la espera de obras más grandes para los próximos meses.

Mencionó que desde la pequeña a la grande empresa, así como proveedores de materiales de construcción, deben continuar, porque si un proyecto se detiene trae consigo un efecto en cadena.

Sánchez Morales recordó que arrastran una mala racha desde hace un año, cuando la incertidumbre económica y el cambio de gobierno estatal generaron que la obra pública se contrajera, al grado de tener que apostar por la obra privada, “que no deja el mismo margen de ganancia que un proyecto de infraestructura gubernamental”.

Compartió la idea del gobernador sobre no detener la actividad económica del estado a causa del Covid-19, y que en el caso del sector hay una estrecha relación para hacer obra pública.

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