Mexicali.- Pescadores del poblado de San Felipe, en Mexicali, se manifestarán contra el nuevo reglamento para la pesca en el Alto Golfo de California, que restringe las actividades de pesca y limita los horarios, así como los espacios, advirtió el presidente de Federación de Cooperativas de Producción Pesquera Ribereña del Puerto de San Felipe, Sunshine Rodríguez Peña.

A su vez explicó que el gobierno federal justificó que los nuevos lineamientos son para garantizar la protección de la vaquita marina y también de la totoaba, dos especies marinas endémicas de la región bajacaliforniana que actualmente se encuentran en peligro de extinción.

Detalló que el reglamento prohíbe las redes de enmalle para el camarón y para especies con escama, además impide el uso de embarcaciones para pescar durante la noche y solamente permite utilizar tres sitios para que los pequeños barcos puedan entrar y salir.

La Unesco, WWF, Greenpeace, Pronatura y todas estas organizaciones están asesinando a más de 4,000 familias de San Felipe por salvar 60 vaquitas marinas, yo no sé si valga la pena, pero en este caso habría que ver si la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se suma a este atentado contra todo un pueblo, somos personas y eso no les está importando , advirtió.

De acuerdo con el reglamento, las modificaciones iniciarán a mediados de septiembre, además de continuar con las que ya se habían acordado en marzo de 2015, las cuales consistieron en declarar una veda en la zona del Alto Golfo de California, además de instalar una vigilancia permanente en las inmediaciones para evitar actividades de pesca.

Estamos a siete meses de que termine la veda que decretó el presidente Enrique Peña Nieto y los ambientalistas ya están presionando al gobierno para que no haya ninguna embarcación en las aguas del Alto Golfo de California en San Felipe y el Golfo de Santa Clara , lamentó.

Dijo que para el 16 de septiembre realizarán la primera protesta en el Puerto de San Felipe. El acto consistirá en colocar una manta con un mensaje dirigido a la ONU y ambientalistas que protegen a la vaquita marina, a pesar del impacto en la seguridad y economía de las familias de ese poblado.