Durante el año pasado, el estado de Nuevo León presentó un comportamiento estable en el nivel de endeudamiento.

Lo anterior provocó que HR Ratings ratificara la calificación de “HR A” para la entidad, además, mantuvo la perspectiva Estable.

“La ratificación de la calificación y perspectiva se debe al comportamiento estable en el nivel de endeudamiento del estado, lo cual, de acuerdo con el comportamiento fiscal esperado, se estima que continúe para los próximos ejercicios”, explica la agencia.

Al cierre del 2018, la Deuda Neta Ajustada como proporción de los Ingresos de Libre Disposición (ILD) de Nuevo León fue 88.4%, similar a lo observado en el 2017 y menor a lo esperado por la calificadora (92.9%); esto, debido al crecimiento en los ILD del estado.

Dicha dinámica permitió que la entidad mantuviera el comportamiento superavitario en su balance primario. No obstante, se observó un nivel de deuda a corto plazo superior al observado en ejercicios anteriores, debido a requerimientos extraordinarios de recursos, por lo que se espera que al cierre del 2019 el nivel de deuda a corto plazo disminuya.

Principales métricas

En el 2018, la Deuda Directa Ajustada del estado fue por 45,648.0 millones de pesos, la cual fue 6.5% mayor a lo observado al cierre del 2017, producto del alza del endeudamiento a corto y largo plazos.

Sin embargo, el comportamiento de los ILD del estado permitió que la deuda neta en el 2018 representara 88.4% de los ILD, nivel inferior a lo esperado por la agencia (92.9%); “cabe mencionar que HR Ratings ya esperaba la adquisición de financiamiento a largo plazo. Asimismo, los ILD del estado superaron las expectativas en 5.3%”, indica HR Ratings.

Asimismo, en el 2018, se presentó un superávit en el balance primario equivalente a 0.1% de los ingresos totales, cuando HR Ratings esperaba un superávit por 1.0%; la desviación anterior se debió principalmente al comportamiento del gasto corriente, el cual se incrementó en 9.4 por ciento.

Aunque el crecimiento de los ingresos totales, impulsado particularmente por los ILD de Nuevo León, permitió que se mantuviera el comportamiento superavitario.

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