Puebla, Pue. Un total de 150 comercios y restaurantes originarios de Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Morelos que llegaron al Centro Histórico de esta ciudad entre 2017 y 2018, bajaron cortina desde septiembre de 2020 a febrero pasado a consecuencia de las bajas ventas, de los que solo 20 se reubicaron a otras zonas.

José Juan Ayala Vázquez, presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, explicó que dueños de esos negocios que huyeron de la inseguridad y que vieron atractivo el mercado de Puebla para instalarse por la presencia de personas que migraron de esas entidades por trabajo o estudios, ahora la mayoría tuvieron que suspender actividades y, con ello, 300 empleos se perdieron.

Mencionó que no se trata de franquicias sino negocios que decidieron reubicarse en el centro de la angelópolis, por lo que pidieron ayuda al organismo para establecerse en su momento dentro de locales con buena presencia, cuyas rentas oscilaban entre 10,000 y 15,000 pesos, las cuales no pudieron seguir pagando al cerrar cinco meses en 2020 cuando inició la pandemia de Covid-19.

Indicó que hubo empresarios que, pese a tener cerrados los negocios hasta enero, estaban valorando regresar, pero la falta de recursos impidió concretarlo y determinaron ya no abrir, cambiando de giro y despidiendo al personal.

Ayala Vázquez recordó que las inversiones cuando abrieron oscilaban entre los 2 y 3 millones de pesos, sobre todo para cafeterías y restaurantes, los cuales tenían entre cuatro y seis años de antigüedad en sus lugares de origen antes de llegar a Puebla

Potencial de mercado

Comentó que los empresarios se establecieron en Puebla después de hacer dos o tres visitas a la ciudad y conocer el mercado con el fin de analizar sus posibilidades de funcionar.

Además, dijo que esas oportunidades se incrementaron cuando en los campus de universidades privadas como el Tecnológico de Monterrey, Ibero, Anáhuac, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), tienen entre el 40 y 50% de estudiantes foráneos, sobre todo provenientes de entidades vecinas debido a la cercanía.

En el caso de los que se reubicaron, se fueron a locales de la periferia del centro o plazas comerciales, donde están pagando entre 5,000 y 6,000 pesos al mes por espacios más pequeños.

“Empezar de cero no fue fácil para esos negocios, pero asumieron el riesgo porque tampoco querían ser más víctimas del cobro de cuotas por parte de bandas criminales en sus lugares de origen, donde la inseguridad era demasiada”, ahondó.

Indicó que, pese a ser negocios foráneos y la importancia que tenían en la generación de empleos, las autoridades municipales no los valoraron para apoyarlos con recursos públicos como sí hubo a otros que son poblanos, lo cual desalentó a seguir.

Comentó que es un porcentaje mínimo respecto a los 9,000 negocios que hay en la zona centro, pero esos empresarios foráneos comprobaron que el “corazón de la ciudad” es muy atractivo para cualquiera que desee emprender un negocio.

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