Las condiciones de las mujeres en el mercado laboral del país son complicadas, principalmente en los ingresos que perciben.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, al cierre del 2019, de las 32 entidades de México, 28 mostraron disminuciones anuales en el número de ocupadas que percibieron más de cinco salarios mínimos, equivalente a ingresar mensualmente un monto superior a 26,508 pesos en los 43 municipios del programa de zona libre de la frontera norte y a 15,402 pesos en el resto del país.

La caída más pronunciada fue en Baja California, único estado con todos sus municipios en la zona libre, al pasar de 27,729 mujeres ocupadas que ganaron más de cinco salarios mínimos en el 2018, a 5,421 en el 2019, una reducción de 80.5 por ciento.

Le siguieron Morelos (-52.3%, de 2,457 a 1,173 ocupadas en el periodo de referencia), Guerrero (-49.2%, de 7,467 a 3,790), Chiapas (-44.8%, de 20,978 a 11,580), el Estado de México (-44.5%, de 70,764 a 39,301) y Sonora (-43.3%, de 34,540 a 19,588).

Mención especial para Veracruz, Nuevo León, Tlaxcala y Jalisco, donde sólo aumentaron las ocupadas que ganaron más de cinco salarios mínimos —manifestando la importancia que tiene este género en sus políticas públicas. De este grupo, la mayor alza se dio en Veracruz, con una variación de 44.6% (de 15,199 a 21,973 mujeres).

No obstante, al analizar el peso del género femenino que perciben más de 26,508 pesos en la zona libre de la frontera norte y 15,402 pesos en el resto de México, al cierre del 2019, resulta que aún la brecha es muy amplia. De hecho, en ninguna de las 32 entidades hay más mujeres que hombres que presentaron dicho nivel de remuneración por sus actividades realizadas.

En este contexto, San Luis Potosí es el estado donde la mujer tiene mayor peso en el rubro de cinco salarios mínimos. Registró 47,810 ocupados que perciben estos ingresos, cifra de la cual, 34.8% corresponde a mujeres y 65.2% a hombres.

Le siguieron la Ciudad de México, con una relación de 34.2%; Chiapas, con 33.9%; Quintana Roo, con 33.8%, y Yucatán, con 32.0 por ciento. Mientras, Morelos exhibió la menor participación femenina, ya que de sus 5,133 ocupados que ingresaron más de cinco salarios mínimos, 22.9% fueron mujeres.

Precariedad

Otra manera de constatar la precariedad laboral en la que vive la mujer es el apartado de hasta un salario mínimo.

Al finalizar el año pasado, se observó que en las 32 entidades mexicanas incrementó el número de ocupadas que percibieron un máximo de 3,080 pesos al mes (5,302 pesos en 43 municipios fronterizos), destacando con los mayores crecimientos anuales Baja California (+194.1%, al transitar de 62,194 ocupadas en el 2018 a 182,897 en el 2019), Chihuahua (+103.1%, de 85,633 a 173,911), Tamaulipas (+97.5%, de 124,805 a 246,451) y Sonora (+70.2%, de 79,651 a 135,584).

Lo anterior manifiesta (y corrobora como recientemente publicó El Economista) que si bien la zona libre de la frontera norte creció al doble el salario mínimo —además de ofrecer en 43 municipios fronterizos con Estados Unidos IVA de 8% e ISR de 20%, así como la homologación del precio de los combustibles—, esto también ocasionó que en esta región ascendiera el porcentaje de los ocupados que perciben hasta dicho nivel de ingresos, es decir, hay más personas que ganaron menos recursos laborales en el primer año de Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia.

La zona libre provocó el aumento de porcentaje de los ocupados que ganan hasta un salario mínimo en la frontera norte, aunque este decreto favoreció la precarización laboral, particularmente de las mujeres.

En el rubro donde hay más mujeres que hombres es en el nivel de hasta un salario mínimo. De los 11.1 millones de mexicanos ocupados con estas remuneraciones, 53.5% pertenecen al género femenino y 46.5%, al masculino.

En 26 entidades se replica esta situación nacional, de las cuales, el panorama más complicado es para Colima, debido a que por cada 10 ocupados que percibieron hasta un salario mínimo el año pasado, siete son mujeres.

Sin contrastes

Además, al comparar el nivel de ingresos de las mujeres de las economías más grandes y de las más pequeñas en la República Mexicana, dio como resultado que más de la mitad de sus ocupadas, a excepción de Nuevo León, ganaron como máximo dos salarios mínimos (hasta 6,161 pesos mensuales).

Por ejemplo, en la Ciudad de México, la economía con mayor participación en el PIB nacional (16.4%), de sus 1.91 millones de ocupadas, 50.1% no ganó más de dos salarios mínimos; en tanto, en el Estado de México, segunda economía del país (8.8% del PIB), el coeficiente fue 60.7% de sus 3.10 millones de ocupadas.

Por su parte, en Colima y Tlaxcala, los estados con la menor contribución al PIB nacional (cada uno con 0.6%), las mujeres que registraron hasta dos salarios mínimos representaron 58.9 y 59.2% del total de sus ocupadas, respectivamente.

[email protected]