El Sistema Nacional Portuario desaceleró en el primer trimestre del año debido a la caída que se presentó en la movilización de la zona del Pacífico.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en el país se manejaron 75.0 millones de toneladas de carga en los primeros tres meses del 2018, que significó una tasa anual de 2.7%, resultado menor que 6.1% en igual periodo de 2017.

Esta tendencia de desaceleración derivó de la disminución de 1.8% en el Pacífico, tras presentar un crecimiento de 7.3% el año pasado, y del aumento de 6.2% en el Golfo-Caribe, el mayor nivel para un mismo lapso desde el 2011.

En la región del Pacífico los puertos que más participación registraron en la movilización de carga fueron Manzanillo en Colima, Lázaro Cárdenas en Michoacán e Isla de Cedros en Baja California, con aportación de 60.7% de la actividad.

Las tasas anuales de estas terminales portuarias fueron de 8.9, 0.6 y 3.5%, respectivamente; en relación con las variaciones de igual lapso del año pasado, perdieron fuerza Lázaro Cárdenas e Isla de Cedros.

“El hecho de que Manzanillo esté relativamente aislado de otros puertos, le permite no enfrentar a la competencia como sucede con puertos del sur del país, los cuales se llegan a comer la participación de mercado entre ellos”, declaró Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Lázaro Cárdenas, añadió, se vio afectado por competencia de otras terminales portuarias aledañas, “entonces pierde dinamismo en mercancías de minerales y materias primas; está contemplado el puerto dentro de las Zonas Económicas Especiales que impulsan a estados del sur, aunque su crecimiento no será tan significativo dada la competencia”.

Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, señaló que Lázaro Cárdenas e Isla de Cedros desaceleraron debido a las manufacturas de exportación hacia Estados Unidos, que si bien sus números son positivos, su dinamismo ha sido ligeramente inferior al del primer trimestre del año pasado.

No obstante, los mayores ascensos anuales en los primeros tres meses del 2018 se mostraron en los puertos de El Sauzal en Baja California (129.4%), San Carlos en Baja California Sur (98.2%), Acapulco en Guerrero (61.9%) y Guaymas en Sonora (54.5%); las participación en conjunto apenas alcanza 7.9% del movimiento de carga en el Pacífico.

El Sauzal y San Carlos, dada su cercanía con Estados Unidos y la seguridad que representan las entidades en materia fronteriza, resulta más atractivo para los exportadores trasladar su mercancía por estos puntos, pues sus costos son más baratos que si se movilizaran de puertos más alejados, ahondó Magaña Rodríguez.

El analista del CIEP dijo que Guaymas, al distribuir productos minerales que han tenido altibajos en los precios, también ha tenido un buen dinamismo en productos agrícolas y la vía portuaria ha sido una manera para colocar estos productos.

Al otro extremo, los diques con los desplomes más pronunciados fueron Punta Santa María en Baja California Sur (63.4%), Salina Cruz en Oaxaca (53.0%), San Juan de la Costa en Baja California Sur (49.4%) y Cuyutlán en Colima (37.5 por ciento).

Raymundo Tenorio Aguilar, especialista del Tecnológico de Monterrey, manifestó que la caída de los puertos en Baja California Sur se debió a que la entidad ha permanecido en el sector de servicios turísticos, y por ende, ha bajado el volumen de comercio exterior y movimiento de mercancías al privilegiar actividades terciarias.

Pendiente distinta

La región del Golfo-Caribe trazó una pendiente distinta a la del Pacífico. Dos Bocas en Tabasco, Veracruz y Coatzacoalcos en Veracruz, contribuyeron con 51.6% del movimiento de carga.

Dos Bocas creció 20.2% a tasa anual entre enero y marzo del 2018, contra 23.9% en el mismo periodo del 2017; Coatzacoalcos pasó de 0.2 a 7.4% y Veracruz de 17.8 a -2.1 por ciento.

El puerto de Dos Bocas mantuvo crecimientos de doble dígito por la recuperación de los precios internacionales del crudo (el tipo de carga de petróleo y derivados en este punto aumentó 22.4% anual y participa con 93.6% del total); en Veracruz la contracción derivó de las adecuaciones que se están haciendo a nivel infraestructura, “se tiene una menor capacidad en el manejo de la mercancía, en cuanto terminen estas renovaciones se recuperará la operación normal del puerto”, señaló el coordinador del CIEN.

En Coatzacoalcos, además de la recuperación del sector petrolero (81.3% de su movilización corresponde a petróleo y derivados), ha hecho un esfuerzo en el último año por diversificar sus actividades, mencionó Meléndez Aguilar.

Además de Dos Bocas, los mayores incrementos anuales en el Golfo-Caribe se observaron en Ciudad del Carmen en Campeche (33.2%) y Altamira en Tamaulipas (23.6%); es importante destacar que el primer puerto apenas contribuyó con 0.1% de la carga en la región.

Ciudad del Carmen fortaleció su actividad económica por la crisis que vivió el sector petrolero al buscar productos que compensaran esta situación a través de la diversificación de mercancías, expresó Magaña Rodríguez.

“Altamira tuvo un dinamismo importante en el sentido de vender algunos productos al sector turismo, el cual distribuye y coloca los bienes en el este de Estados Unidos, y el hecho de que fuera un mercado exportador con buen dinamismo permitió la colocación de mercancía”, indicó Kristobal Meléndez.