Moody’s de México bajó la calificación del estado de Nayarit a “Baa1.mx” de “A3.mx” y cambió la perspectiva a Negativa de Estable.

La disminución de la nota refleja la expectativa de la calificadora de que el débil crecimiento de los ingresos propios y la disminución de ciertas transferencias federales, junto con el fuerte incremento en gastos de infraestructura presupuestado para el 2019, generarán déficits financieros mayores al promedio en el 2019 y el 2020, mismos que mantendrán presionada la liquidez del estado, señala en un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

“Aunque Nayarit contrató deuda de largo plazo para financiar obra pública, esta infusión de recursos generará únicamente una mejora modesta en su posición de liquidez, ya que Moody’s espera que reporte déficits financieros de entre 5 y 5.5% de los ingresos totales este año y el próximo”, añade.

La liquidez de Nayarit se debilitó significativamente en el 2018, con una caída del efectivo a un bajo 0.03 veces el pasivo circulante, muy por debajo de la mediana de 0.3 veces de sus pares mexicanos calificados en “Ba3”.

La agencia espera que la liquidez del estado se mantenga en niveles bajos, con un indicador de efectivo a pasivo circulante de alrededor de 0.1 veces al cierre del 2019 y el 2020, dejándolo con una capacidad muy limitada para enfrentar choques inesperados y forzándolo a mantener una fuerte dependencia en créditos de corto plazo para cubrir sus necesidades de liquidez.

Nivel moderado

Asimismo, Moody’s afirmó la calificación de emisor en escala global del estado en “Ba3”.

La calificación de emisor en escala global de Nayarit captura el moderado nivel de deuda directa e indirecta neta del estado, mismo que continúa en línea con el de sus pares, junto con un bajo nivel de ingresos propios, así como su manejable pasivo de pensiones no fondeadas.

La deuda directa e indirecta de la entidad federativa fue equivalente a 28.8% de los ingresos totales en el 2018, ligeramente por debajo de la mediana de 34.1% de sus pares mexicanos calificados en “Ba3”, y aunque Moody’s espera que incremente el nivel de endeudamiento a alrededor de 32% para el cierre del 2019 debido a la contratación de deuda adicional de largo plazo, su apalancamiento en general se mantendrá manejable.

No obstante, su dependencia en la deuda de corto plazo se mantiene relativamente elevada, siendo que su endeudamiento de corto plazo equivale a 18% de la deuda directa a diciembre del 2018, en comparación con la mediana de 13.1% de los pares mexicanos con calificación “Ba3”.

De acuerdo con Moody’s, “la perspectiva Negativa refleja la expectativa que el mayor gasto en proyectos de infraestructura de Nayarit generará déficits financieros recurrentes en el 2019 y el 2020 que mantendrán presionada la posición de liquidez, ya de por sí débil del estado”.

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