El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) modificó el trazo del Tren Maya, y de Valladolid se desviará a Tulum (con una estación cercana a la zona arqueológica de Cobá) en lugar de llegar directamente a Cancún, como planteaba originalmente la dependencia, lo que implica una reducción de 65 kilómetros en su longitud y un ahorro cercano a los 7,500 millones de pesos.

Ante empresarios de la construcción, el director jurídico del Fonatur, Alejandro Varela, argumentó que la decisión se tomó por cuestiones de economía en el proyecto y para continuar con el objetivo de detonar el desarrollo social en la zona.

Además, se evitará que el proyecto que tendrá una extensión de 1,460 kilómetros pase por la autopista Mérida-Cancún, con quien ya se negociaba algún acuerdo.

“No quiere decir que el tren no vaya a Cancún, deja de ser un circuito redondo y toma una perpendicular de Tulum, de donde correrá al norte de Quintana Roo a Playa del Carmen, Puerto Morelos y Cancún, y hacia el sur sigue como estaba: Felipe Carrillo, Puerto Bacalar y luego Escárcega y Calakmul”, explicó.

El ramal que irá de Tulum a Cancún está contemplado que sea de doble vía para movilizar pasajeros y carga, toda vez que es la región con mayor actividad al estar ubicada en la principal parte turística del Caribe mexicano.

A diferencia de otros tramos del trayecto, en la zona mencionada se tendrá que construir una línea férrea en los derechos de vía que están en poder del gobierno federal, por medio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Comisión Federal de Electricidad.

Este lunes, Alejandro Varela hizo una presentación ejecutiva del Tren Maya en la Conferencia Bilateral de Infraestructura México-Estados Unidos, organizada por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, en donde dejó en claro que se están atendiendo todos los cuestionamientos legales, ambientales o sociales relacionados para evitar complicaciones posteriores.

Probable ramal

Sobre la relación existente con la empresa ICA, al evitar pasar por el derecho de vía que tiene su autopista, el director jurídico refirió que todas las concesiones tienen una condición de “no competencia” para que no haya una vía (y un transporte) que corra paralelamente, y al desviar el trayecto, ya no existirá esa situación.

Pese al ajuste, que será informado oficialmente el próximo mes a los participantes en la licitación para la ingeniería básica que está en curso, el funcionario afirmó que la constructora mexicana “tiene mucho interés” de participar en el proyecto, que implicará diversas etapas en las que cuenta con experiencia porque así se lo han manifestado.

“Ya estamos presentando el nuevo trazo y puede ser que luego se haga otro ramal de Valladolid a Cancún por la gran afluencia de visitante que hay en el destino turístico, y eso quizá luego diera el aforo para los dos ramales. Hoy tenemos planeado uno”, aseveró.

Reiteró que cada una de las decisiones que se tome está debidamente sustentada en la normatividad vigente porque ésa es la prioridad.

Consulta

En este contexto, el director del Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, expuso que el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, se manifestó a favor de la modificación del trazo original del Tren Maya, por el hecho de que implicará construir una estación en la zona de Cobá, que se caracteriza por alta marginación social.

Dicho cambio de ruta ya había sido incluso “palomeado” por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, pero a petición del mismo mandatario se consultó a Carlos Joaquín González para solicitarle su parecer.

Jiménez Pons subrayó que además del ahorro cercano a los 7,500 millones de pesos, el principal objetivo será impactar en la zona de Cobá con la construcción de una estación férrea que facilitará el acceso a los vestigios arqueológicos y supondrá todo un desarrollo urbano e inmobiliario como está planteado para el resto de las estaciones del tren.

Adelantó que el cambio en el trazo no modificará los tiempos planeados para la elaboración de los estudios de ingeniería básica y posteriormente, los de impacto ambiental, cuya licitación deberá estar lista a finales de este mismo año.

El cambio de ruta en el Tren Maya también implicó reuniones previas con las comunidades de la zona de Cobá para solicitarles su opinión y plantearles los beneficios del proyecto, lo cual no sustituye las consultas que por ley se deberán hacer a estas mismas comunidades a principios del 2020 con base en el acuerdo 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales, aseguró el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo.

Asur dispone de tierra para el Tren Maya

Cancún, QR. En caso de que se concrete la estación del Tren Maya en el Aeropuerto Internacional de Cancún, el Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) dispone de reserva territorial para el proyecto y avanza en la planeación de la obra, aseguró Carlos Trueba Coll, director de la terminal aérea.

En la medida en la que avance el proyecto, agregó, Asur dará las facilidades para que la estación del Tren Maya se construya en el aeropuerto de Cancún, donde ya hay una ubicación tentativa (a un costado de la avenida Huayacán).

Indicó que el grupo trabaja con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en el diseño de la terminal.

Confirmó también que ya analizan la posibilidad de incorporar un segundo tren urbano, que recorrería todo Cancún para alimentar de pasajeros tanto al aeropuerto como al Tren Maya.

“El proyecto podrá avanzar dependiendo de la ubicación final que se decida y en función del trazo definitivo”, dijo.

El directivo recordó que Asur elaboró hace varios años el anteproyecto de un tren eléctrico para dar servicio a la ciudad de Cancún, aunque dicha obra es distinta a lo que plantea actualmente el gobierno federal, ya que el Tren Maya supone un componente importante de carga, lo cual requiere otro tipo de infraestructura, logística y terrenos para manejar.

Sobre la posibilidad de trasladar hidrocarburos, Carlos Trueba refirió que cualquier mecanismo que permita movilizar de manera más eficiente y en mayores cantidades el combustible que consumen los aviones de la terminal aérea, bajará los costos, ya que el aeropuerto se abastece de pipas que recorren la península de Yucatán.

En las prebases de la licitación para la ingeniería básica publicadas en diciembre del 2018, se establece que los objetivos que se persiguen con el Tren Maya para Quintana Roo son aumentar el tiempo de estancia del turismo nacional e internacional, facilitar la interconectividad con aeropuertos nacionales, transportar trabajadores y mercancías a lo largo de la Riviera Maya, comunicar las microrregiones, incrementar los flujos turísticos y comerciales en el sur del estado, entre otros.

Avance

El titular de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, indicó que los objetivos se mantienen intactos y que la modificación del trazo original que recortaría la conexión Valladolid-Cancún no afecta los planes de carga que se tienen para el proyecto.

Recordó que en lo que va del año se ha avanzado en la licitación de la ingeniería básica, respecto de la cual adelantó que dentro de un mes se responderán a las más de 1,000 preguntas que generaron empresas interesadas en participar.

Además, en marzo adjudicaron tres contratos para estudios previos, por un monto de 100 millones de pesos. Las empresas beneficiadas fueron: Woodhouse Lorente Ludlow, Steer Davies & Gleave México y PricewaterhouseCoopers.

Jiménez Pons agregó que dentro de la información que se provea a las comunidades para que deliberen sobre el Tren Maya, están los beneficios que tendrá la incorporación de tierras a través del fideicomiso de inversión y bienes raíces.

“Al tratarse de un proyecto rentable, la Bolsa de valores es el mejor mecanismo que tenemos para poder hacernos de inversión de riesgo”, manifestó.

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