La construcción del desarrollo inmobiliario Mítikah avanza en tiempo y forma, por lo que se descarta el riesgo de que sea cancelada, sostuvo Gonzalo Robina, director adjunto de Fibra Uno (Funo).

“Esto llegó para quedarse y con el avance que lleva no hay forma de dar vuelta atrás”, aseguró el directivo del fideicomiso mexicano más grande de bienes raíces que desarrolla el proyecto.

“Estamos confiados y estamos metiendo más recursos”, agregó, a pesar de los problemas que se han presentado en esta etapa de desarrollo.

Mítikah es un enorme complejo inmobiliario que se construye al sur de la Ciudad de México, se compone de oficinas, un centro comercial, espacios residenciales y hotel, con alrededor de 465,000 metros cuadrados de área bruta rentable.

La inversión estimada es cercana a 20,000 millones de pesos y Funo es coinversionista en 62% en el proyecto junto con Helios, un vehículo de inversión.

Armando Rodríguez, gerente de Análisis Bursátil en Signum Research, detalló que la torre de oficinas y locales comerciales, de 180 metros de altura, cuenta con 35 niveles y 8,000 cajones de estacionamiento. El edificio comenzará a operar para este mes de julio, de acuerdo con lo planeado.

La torre residencial integrará más de 600 departamentos, de los cuales 520 ya se han vendido; se espera que esté lista en julio del 2020.

“Mítikah tendrá un ingreso neto operativo de 1,662 millones de pesos para el 2025 y el cap rate del proyecto, una vez estabilizado en el segundo trimestre del 2022, sería de 9.45%”, vaticinó el especialista.

El desarrollo de Mítikah ha atravesado por una serie de controversias y conflictos. Actualmente enfrenta una multa de 40 millones de pesos, impuesta por las autoridades de la Ciudad de México, por talar 80 árboles sobre el camellón de la calle de Real de Mayorazgo, en el pueblo de Xoco, alcaldía de Benito Juárez.

El plazo para el pago era el 24 de junio pasado, sin embargo, el fideicomiso de inversión y bienes raíces interpuso un recurso de inconformidad por la multa, puesto que asegura que cumple con todas las normas, incluyendo la ambiental.

Además, añade que cuenta con permisos vigentes y en orden. No obstante, las autoridades manifiestan que la tala de árboles se llevó a cabo sin contar con la autorización correspondiente.

Sobre ello, Gonzalo Robina explicó que la ley otorga facultades para interponer la inconformidad, lo cual se hizo bajo los términos establecidos y dentro de los plazos correspondientes.

“Esperemos a que la autoridad responda; si al final la autoridad nos da la razón, bienvenido, y si por alguna razón no la da y tenemos que pagar la multa, lo haremos sin ningún problema”, manifestó.

Resolución

El director general adjunto de Funo señaló que después de haber presentado la inconformidad hay un plazo de 18 días para conocer la resolución de las autoridades.

“Tenemos una responsabilidad fiduciaria con nuestros inversionistas, tenemos que cuidar hasta el último centavo, si hay que pagar, lo pagaremos, pero habiendo agotado las instancias que nos permita la ley para poder defender este recurso”, dijo.

Reiteró que, además de tener los permisos en regla, antes de talar el primer árbol ejecutaron previamente las medidas de mitigación, que consistieron en la cura de 770 árboles dentro del área de actuación, así como otros trabajos de drenaje.

Armando Rodríguez expuso que la administración de Funo sostiene que el número de árboles aumentará de 1,000 a 1,500 al finalizar el proyecto Mítikah.

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