Tijuana, BC. Debido al rezago laboral que hay dentro del sector de la maquiladora en la frontera norte del país, las empresas locales optaron por importar mano de obra de otras regiones de México e incluso, de otros países. Las fábricas han reforzado su fuerza laboral con migrantes para cumplir con las metas de producción a fin de año.

La Asociación de Recursos Humanos de la Industria en Tijuana (Arhitac) reportó que en octubre pasado solamente Tijuana mantenía 3, 500 vacantes en el sector, cuando a inicio de año arrancaron con unas 8,000 plazas, una cifra que va disminuyendo por la contratación de gente que se ubicaba fuera de Baja California.

El titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en Baja California, Francisco Iribe Paniagua, explicó que entre enero y septiembre del 2018 fueron creados 59,706 empleos formales, de los cuales, la industria de transformación aportó 24,526, es decir, 41.1%, la mayor parte de ellos concentrados en Tijuana con 59.0 por ciento.

La creación de más vacantes, dijo el funcionario estatal, refleja que hay una demanda más intensa de trabajadores por parte de las empresas que no siempre puede resolverse tan rápido como quisieran las cámaras empresariales y las propias compañías.

Explicó que desde diciembre del 2017 hasta octubre pasado, el gobierno estatal se reunió con funcionarios de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y del Instituto Nacional de Migración (INM) para solicitar un programa o proyecto que agilice la contratación de migrantes extranjeros o mexicanos deportados, que en ocasiones no tienen documentos oficiales vigentes.

En el caso de migrantes de otros países, el INM informó que de enero a septiembre entregó 3,000 permisos de trabajo en Baja California, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social reportó que hay 1,316 migrantes afiliados en la entidad, de los cuales 503 laboran en la industria de manufactura, es decir, alrededor de dos quintas partes del total de extranjeros trabajando.

“En ocasiones tienen que ir a otros estados a contratar temporalmente trabajadores, es una cuestión real, necesitamos resolver este tema porque traer a la gente tiene un costo. Las empresas prefieren pagarlo que disminuir el ritmo de su producción”, indicó.

Sobre las personas que provienen de otras entidades, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación en Tijuana, Marcello Hinojosa Jiménez, refirió que se trata de un problema cíclico, ya que durante diciembre se registra un incremento en las plantas productivas para poder cubrir la demanda de productos que genera y que solicitan los consumidores de los comercios.

Detalló que es a partir de agosto cuando las industrias comienzan a producir más con el fin de ajustarse a las fechas comerciales más importantes para la venta de productos, como son el Buen Fin, Black Friday (en Estados Unidos) y la época navideña.

El problema es, agregó, que no hay suficientes trabajadores para hacer frente a la necesidad de trabajo o que quieran ajustarse a las condiciones de empleo que existen en la frontera norte, por lo que, comentó, las compañías han tenido que aplicar estrategias para mantener a sus empleados y conseguir más obreros de otros estados, principalmente de Veracruz, Oaxaca o Guerrero.

Además del salario, las empresas también deben pagar una estancia en hoteles en tanto acaba el proceso productivo, y actualmente, ante la demanda de las firmas por contratar más trabajadores, las cámaras empresariales no descartan nuevamente traer empleados de otras entidades para cumplir con las metas de producción que tienen pactadas para el 2019.

“Hay un interés de contratar gente y también hay una demanda de trabajo que viene de la voz de migrantes, mexicanos o de donde sean. Sólo necesitamos la ayuda de las autoridades para conectar esos dos intereses donde todos podemos ganar”, señaló.

Tramitología

El presidente de la Arhitac, Ulises Araiza, puntualizó que uno de los objetivos que hay en este momento es resolver el tema de la tramitología para contratar migrantes, sobre todo en el caso de los extranjeros, ya que hay una caravana de centroamericanos que pese a tener como meta cruzar a Estados Unidos, podrían quedar varados en la frontera y requerirían trabajar.

Expuso que se trata de adelantarse a una situación, que en el caso de Tijuana ya se ha registrado durante el 2018 con otras dos caravanas de gente de El Salvador, Honduras y Guatemala, que no han podido ser contratadas con mayor agilidad, aunque, indicó, se ha tratado con las autoridades migratorias la posibilidad de agilizar los permisos de trabajo.

“Aquí hay una necesidad y nosotros queremos integrar a la gente que llegue y quiera trabajar, mientras quieran integrarse, las empresas están dispuestas a contratar para no frenar su ritmo de producción”, advirtió.

[email protected]