Mérida, Yuc.- El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) invertirá en los próximos tres años 46 millones de pesos en la implementación de un sistema alimentario orientado a la cadena de valor del chile habanero en la Península de Yucatán.

El director del Consejo de Ciencia y Tecnología del estado de Yucatán, Tomás González Estrada destacó que la innovación de esta propuesta a financiar por el Conacyt, es que no es un proyecto de investigación.

Refirió que una propuesta de desarrollo regional en torno a un producto, en este caso agrícola, al cual también se ha sumado Tabasco, segundo productor nacional del picante.

Están involucradas en la propuesta nueve instituciones de investigación y estudios superiores, tareas que serán financiadas a través del Fondo Institucional de Fomento Regional para el Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación (Fordecyt) del Conacyt.

Expuso que con la denominación de origen Chile habanero de la Península de Yucatán, el picante forma parte de un selecto grupo de productos agrícolas mexicanos de exportación, pero ello también obliga a un cambio en procesos de producción, inocuidad y comercialización en mercados internacionales cada vez más exigentes.

Serán tres nuestros ejes de trabajo, el primero de ellos es la realización de un estudio de mercados estratégicos coordinado por el Concyte y apoyado por instancias como la Universidad Autónoma de Yucatán, la firma Maya Hidroponía y el City College of New York.

En el segundo eje está el tema de la normatividad y operatividad en inocuidad y trazabilidad, encabezado por la unidad sureste del Centro de Investigación y Asistencia Tecnológica y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) y apoyado por los Institutos Tecnológicos de China y de Estudios Superiores de Campeche, dijo.

Por último, las tareas se orientarán a la obtención de recursos genéticos que permitan atender las características específicas del mercado fresco y para la industria.

Señaló que el desarrollar este modelo y sus tres ejes, permitirá ofrecer un verdadero valor agregado al producto y con ello, mejorar los ingresos de los productores, con el que también se resuelven problemas sociales como la falta de generación de empleos e inhibir el interés por abandonar el campo para inmigrar.

klm