Cancún, QR. El fallo de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación (SCJN) que ordena reponer desde su inicio el amparo promovido a nombre de 113 niños para detener las obras en Malecón Tajamar, también da la oportunidad para que se tomen en cuenta los derechos de los propietarios que adquirieron terrenos en el complejo y hasta el momento tampoco sus derechos habían sido considerados.

Así lo refirió Miguel Ángel Lemus Mateos, presidente de la Comisión Inmobiliaria del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe, quien aseguró que la moneda sigue en el aire en el caso Malecón Tajamar, ya que el fallo de la SCJN permitirá que se corrijan omisiones en las que había incurrido el juez al haber otorgado en primera instancia el amparo a los 113 infantes.

“Nos regresa a todos al inicio del conflicto y permitirá que ahora sí sean tomados en cuenta los inversionistas que sí tienen el interés legítimo en el caso”, expuso.

El que todo inicie desde cero también va a permitir que se documente con datos técnicos y científicos el hecho de que Malecón Tajamar es y ha sido siempre el centro urbano de Cancún y no un pedazo de selva.

Lemus Mateos aseguró que son entre 35 y 40 los propietarios de terrenos que sólo se han podido enterar del transcurrir del litigio a través de los reportes en medios de comunicación, pues a lo largo de todo el caso no fueron considerados como afectados directos por la detención de los trabajos en Malecón Tajamar.

Entre algunos de los proyectos que estaban pendientes de construirse en el Malecón antes de que el proyecto se detuviera por el litigio estallado en el 2015, están edificios de oficinas y estacionamientos, condominios de lujo, dos centros comerciales.

antecedente

Cabe recordar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación recientemente emitió su fallo sobre Malecón Tajamar, ordenando reponer el amparo que había sido interpuesto a nombre de 113 niños que pedían cancelar el desmonte de vegetación en las 52 hectáreas que comprenden el Malecón, alegando su derecho a un medio ambiente sano.

Dicho amparo fue admitido originalmente, pero condicionado al pago de una fianza de 21 millones de pesos para resarcir a terceros interesados en el asunto, en este caso, los dueños de los terrenos adquiridos al interior del complejo.

Tras diversos recursos de revisión, finalmente el Juzgado Cuarto de Distrito con sede en Cancún, decidió sobreseer el amparo, concluyendo que los niños carecían de interés legítimo en el caso, ante lo cual se pidió que la SCJN atrajera el asunto.

El fallo de la Corte fue reponer desde un inicio todo el procedimiento, ya que detectó que el juez había omitido tomar en cuenta el interés supremo de la niñez y su derecho a un medio ambiente sano, además de que bastaba con solicitar un comprobante de los menores para acreditar su interés legítimo en la devastación de vegetación que supone la construcción de edificios de oficinas, condominios y hoteles en Malecón Tajamar.

Sin embargo, hay otro amparo concedido a la organización Salvemos Manglar Tajamar que ya es irreversible, el cual ya ha ordenado la anulación de la Manifestación de Impacto Ambiental otorgada al Fondo Nacional de Fomento al Turismo para urbanizar y lotificar las 52 hectáreas que componen Malecón Tajamar, además de ordenar que se repongan las cosas a su estado original, es decir, reforestar las zonas de vegetación que ya habían sido desmontadas.

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