Puebla.- El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ubicó a Puebla en sexto lugar nacional respecto a estímulos económicos para proyectos empresariales de investigación y desarrollo, siendo que recibió 352 millones de pesos en 2013.

De acuerdo a los datos de la dirección regional sur-oriente de dicho consejo se prevé superar esa meta hasta 20%, por lo que se continuarán apoyando proyectos de innovación en sectores como el textil, plástico, alimentos y automotriz.

La entidad sólo está detrás de Nuevo León, Distrito Federal, Estado de México, Jalisco y Coahuila en proyectos financiados el año pasado.

Al respecto, Salvador Flores Ortega, representante del Conacyt en Puebla, comenta que tanto las universidades públicas como privadas, así como las empresas están generando varias propuestas en materia tecnológica con distintas aplicaciones para los sectores productivos.

Bajo este contexto, puntualiza que el estado ha ido ganando terreno en innovación, lo cual contribuye a elevar la competitividad tanto de la industria como el campo, donde se ha apostado por una mayor tecnificación en los últimos años.

Explica que en el caso de las empresas asentadas trabajan por generar su propia tecnología en lugar de traerla del extranjero a fin de hacerla compatible con sus esquemas productivos.

Entre 2011 y 2012, se financiaron 37 proyectos por un monto de 500 millones de pesos, algunos de los recursos erogados por el Estado y Federación, mientras que el resto es aportado por la iniciativa privada y universidades.

Algunas de las empresas que han sido beneficiadas en años anteriores son Volkswagen de México, Empacadora San Marcos -productora frutas en almíbar, chiles en escabeche, salsas y frijoles en lata- y Grupo P.I. Mabe, que tiene la marca de pañales Chicolastic.

OPORTUNIDADES EN SECTOR AUTOMOTRIZ

Al respecto, el director de la maestría de Ingeniería Automotriz del Tecnológico de Monterrey, campus Puebla, Said Robles Casolco, comenta que en el sector automotriz están generándose oportunidades para las universidades, ya que se les permiten una amplia participación en la elaboración de proyectos.

Puntualiza que en el caso del clúster automotriz ha dado pauta para trabajar entre los planteles de nivel superior tanto públicos como privados en presentar propuestas que puedan ser tomadas por las empresas del sector.