El clima de violencia en inseguridad en el norte del país provocó que en Tamaulipas se retrasara el levantamiento de 500,000 toneladas de sorgo en el 2010, debido a que dueños de maquinaria de estados como Jalisco, Guanajuato, Michoacán y Sinaloa decidieron no acudir a ese entidad a cosechar los sembradíos.

Así, durante el 2011, productores y autoridades tuvieron que invertir 70 millones de pesos en la compra de 211 trilladoras para evitar que la situación se siguiera presentando.

El dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) capítulo Tamaulipas, Juan Báez Rodríguez, explica a El Economista que en el 2010 la entidad contó con un excelente año agrícola; sin embargo, ahuyentados por la inseguridad, los maquiladores extraestatales optaron por no ir a trabajar a esa región, lo que dejó sin cosechar a buen tiempo 500,000 toneladas de sorgo -especialmente vulnerable por contar con su grano al descubierto- en detrimento de la calidad de la producción agrícola.

El problema se hizo grave cuando los maquiladores decidieron no venir en el 2010 , ya que es una práctica común que dueños de máquinas trilladoras deambulen de estado en estado ofreciendo sus servicios por el alto costo que representa para un campesino mexicano promedio la compra de este equipo, explica.

Con la ausencia de máquinas que aceleraran la cosecha en caso de un siniestro imprevisto, Tamaulipas se vio en la necesidad de recurrir el año pasado al gobierno federal para invertir alrededor de 70 millones en la compra de nueva maquinaria, monto del cual 30% corrió a cargo del estado.

Esta compra, que apenas finalizó en noviembre del 2011, aumentó en 40% la capacidad de recolección de la entidad, al pasar de 500 máquinas disponibles para todos los productores a 700, las cuales obran en poder de colectivos agrarios.

Juan Manuel Salinas, director de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas, comenta que el trato entre productores y propietarios de trilladoras es muy directo, sin trámites o publicidad de por medio: trabajadores errantes buscando parcelas sin cosechar y con la esperanza de ganarse un dinero.

SEGUIRÁN COMPRANDO

En tanto, Báez Rodríguez adelanta que para este 2012 nuevamente se buscará la compra de trilladoras, aunque dijo que aún no se tiene una meta específica.

Mientras tanto, asegura que esta inversión, además de aportar autonomía al campo tamaulipeco, abona a la competitividad, ya que se cuenta con una capacidad aumentada de rápida reacción ante desastres naturales, tanto inundaciones como sequías.

El representante de la CNC comparte que en el estado hay gran optimismo para este año que inicia, ya que a finales de diciembre, principios de enero y febrero, se registraron -y se esperan- lluvias, lo que sitúa a la entidad con un clima privilegiado entre sus pares del norte.

Estamos un tanto optimistas, a diferencia de otros estados del norte, porque hemos tenido un invierno más lluvioso que otros, tenemos pronósticos de lluvia (...) Dios quiera que se concreten y podamos decir que la mayor parte de Tamaulipas ha salvado su situación , finaliza.

NO VALE LA PENAEL VIAJE

Junto con su trilladora marca John Deere, los hermanos Elías y Pedro Bustos solían trasladarse cada año desde su natal Silao, Guanajuato, al campo tamaulipeco. Lo hacían para trabajar las parcelas que la carencia de maquinaria de trillado dejaba sin cosechar a buen tiempo, antes de que la lluvia pudriera los sembradíos.

Sin embargo, desde el 2010 fue diferente, ahuyentados por la inseguridad, los hermanos decidieron que no les convenía arriesgar la vida para ir a trabajar tierras ajenas y recibir una magra compensación.

Parco al hablar, Pedro, el menor, platica con sencillez lo que se asoma como una decisión por demás difícil: optar por no ir a Tamaulipas, así nomás , sin que alguien les haya dado una advertencia o por haber escuchado noticias de algún asalto o asesinato en el camino hacia esa entidad.

Refiere que la decisión fue tomada por el solo hecho de saber de la inseguridad mediante pláticas entre gente como él, colegas que también iban a Tamaulipas a trabajar.

Desconfiado y seco, platica telefónicamente que por poco menos de 40,000 pesos como paga no valía la pena hacer el peligroso viaje.

Tan sólo el flete para pagar el transporte de la trilladora por tren les costaba 18,000 pesos la ida; ya con el regreso, más los pasajes y alimentos no convenía, todo se queda en el camino .

Sin tierras propias para trabajar, era normal para los hermanos Bustos viajar a Tamaulipas a levantar cosecha o a otras partes del Bajío.

SEQUÍA, GOLPE CERTERO

Empero, el tiro de gracia para la familia Bustos se lo vino a dar la sequía, por lo que tuvieron que dar un giro a su actividad y comenzar a realizar trabajos de albañilería, mientras la trilladora que les daba de comer permanece apagada, sin trabajo que le llame ni parcela que la necesite.

No hay nada (con la sequía), nos ponemos a hacer otra cosa. Está muy competido todo, hay mucha maquinaria, hay mucha gente que está llegando y a nosotros ya no nos sale (...) ya tiene años que está así el mercado .

EN EL TOP ROJO

Los 10 estados con mayor índice delictivo según el Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC).

LUGAR ESTADO

1 Michoacán

2 Chihuahua

3 Durango

4 Quintana Roo

5 Coahuila

6 Morelos

7 Tamaulipas

8 Guerrero

9 Distrito Federal

10 Edomex

[email protected]