Con los excedentes de ingresos que registran cada año la mayoría de las entidades del país, se podría pagar su nivel de endeudamiento; sin embargo, lo destinan a gastos que no benefician a la sociedad, indicó Diego Díaz, investigador del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

“En el 2016, los estados presentaron ingresos excedentes de 251,460 millones de pesos, dicho monto es mayor al presupuesto del Estado de México, que fue por 221,285 millones de pesos (...) Además, estos ingresos excedentes equivalen a 49% del saldo de la deuda pública estatal”, indicó.

Al presentar el Índice de Información del Ejercicio del Gasto 2017, expuso que Hidalgo y Tlaxcala presentaron los mayores excedentes por ingresos, pues al cierre del año pasado ambos obtuvieron 42% más de  lo que esperaban captar por ingresos.

“A pesar de que la Ley de Disciplina Financiera establece candado para el destino de ingresos excedentes, al día de hoy sólo es aplicable en 11 entidades federativas como Quintana Roo, Veracruz, Oaxaca, Nuevo León y Chihuahua”, agregó.

El especialista del Imco destacó que Guerrero, Querétaro, Puebla, Aguascalientes, Hidalgo, Guanajuato, Morelos, San Luis Potosí, Campeche y Tamaulipas podrían pagar sin ningún problema su deuda pública con los excedentes por ingresos que registran, pero “falta voluntad política”.

erogan MÁS

Diego Díaz abundó en que lo anterior no se erradica, debido a que los gobiernos locales gastan más de lo que aprueban en sus presupuestos.

Durante el 2016, los estados estimaban erogar 1.7 billones de pesos, pero cerraron el año con un ejercicio de 1.9 billones de pesos, es decir, gastaron 223,726 millones de pesos adicionales, 14% más de lo aprobado, expuso.

“Este monto es muy alto, si lo ponemos en contexto, observamos que equivale al saldo de la deuda de 26 entidades federativas, que es 221,286 millones de pesos. En vez de destinar los excedentes al pago de deuda, se está gastando de más”, dijo.

En Morelos, su gasto aprobado fue mayor en 48% a lo que se aprobó: le siguieron Tlaxcala (41%), Hidalgo (32%) y Tamaulipas (24 por ciento).

DESPILFARRAN EN PUBLICIDAD

El investigador del Imco refirió que el problema de las entidades es que su gasto no se enfoca a mayor productividad, sino a temas que no son de relevancia y que no generan un beneficio a la sociedad, como el gasto en comunicación social y publicidad.

“Los estados gastan en comunicación social  más de lo que se aprueba. En el 2016 se aprobó un gasto por 3,994.2 millones de pesos, pero se ejercieron 9,528 millones de pesos, es decir, 139% de más”, ahondó.

Puebla es de los estados que más aumentó su gasto en este rubro, en 8,684%, pasando de 600,000 pesos a 60.9 millones. Mientras que Zacatecas lo elevó en 2,818%, de 7.5 millones a 218.4 millones.

“Puebla y Zacatecas gastaron en el primer trimestre tres y cinco veces lo que habían presupuestado para todo el año. En el transcurso del ejercicio terminaron gastando 29 y 88 veces lo que se había aprobado”.

Lo anterior contrasta con el gasto que destinan las entidades a la inversión pública, ya que en el 2016, si bien se aprobó un presupuesto de 113,777 millones de pesos, sólo se gastaron 103,171 millones.

Otro factor que detectó Diego Díaz es que los estados también se endeudan más de lo que prevén en sus presupuestos. El año pasado se esperaba obtener un financiamiento de 23,464 millones de pesos, pero al cierre del año fueron 43,651 millones, 86% de más.