Cancún, QR. La senadora por Quintana Roo, Mayuli Martínez Simón, presentó ante la oficialía de partes de la Cámara de Senadores una iniciativa de reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), para que a las micro y pequeñas empresas que facturen hasta 4 millones de pesos paguen una tasa de 5%, y las que ingresen entre 4 y 40 millones paguen 7% del total de los ingresos netos obtenidos.

Desde el 2014 existe una tasa progresiva del 1 hasta 30% por cobro de este gravamen, en función de las utilidades netas que reporta fiscalmente cada micro, pequeña y mediana empresa. 

Martínez Simón dijo que lo que se pretende es incentivar la economía de las micro y pequeñas firmas para evitar su cierre, ya que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha pronosticado que en México cerrarán alrededor de 500,000 empresas, lo que representa un duro golpe sobretodo a las empresas familiares que tienen entre uno y 10 trabajadores y representan 95% de los más de 6 millones de empresas en el país.

Es así que la iniciativa de la senadora plantea básicamente eliminar la progresividad de la tasa actual,  únicamente para que las microempresas que reporten utilidades por debajo de los 4 millones de pesos anuales y simplifiquen sus contribuciones fiscales pagando una única tasa de 5 por ciento.

En el caso de las pequeñas y medianas empresas con ingresos superiores a los 4 millones de pesos hasta 40 los millones, esta medida otorgaría liquidez a los micro y pequeños empresarios para que no cierren más empresas y contribuiría a  conservar empleos en este contexto de pandemia.

Además se disminuiría la no presentación y pago del impuesto al simplificar el procedimiento e incluso hacer programable el pago como parte de un costo de operación a priori y no sobre dividendos que siempre serán necesarios utilizar en un entorno de crisis económica, añadió la senadora. 

En entrevista aparte, Pablo Gutiérrez, vicepresidente de Relaciones y Difusión de la Asociación Nacional de Especialistas Fiscales delegación Quintana Roo, consideró que la iniciativa debe analizarse con detenimiento, pues a las micro y pequeñas empresas de poco les serviría en el contexto actual una disminución de la tasa del ISR cuando no están generando ingresos por el cierre de actividades que obligó el Covid-19

Sería mucho más provechoso en el contexto actual un programa de créditos blandos para este grupo de empresas que están luchando por capitalizarse para reanudar operaciones, dijo. 

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