Guadalajara, Jal. Frente al reto que supone la reducción de 60% del presupuesto federal para obra pública en Jalisco, la industria de la construcción impulsará la gestión de recursos y el desarrollo de políticas públicas que generen condiciones para fomentar la inversión privada en el sector.

El recién electo presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en la entidad, Carlos del Río Madrigal, dijo a El Economista que, contrario a lo que ocurre a escala nacional, en Jalisco este 2020 el sector prevé, al menos, mantener el crecimiento que tuvo en el 2019, y conservar 150,000 empleos que esa industria registró ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.

“Tenemos hoy desarrollos verticales, desarrollos comerciales que vienen caminando ya desde hace algunos años y que generan de manera inercial la inversión y la generación de empleos. La preocupación es que estos proyectos lleguen a su terminación. Necesitamos que se generen nuevos proyectos de inversión en el sector privado para que no tengamos una caída importante”, comentó el presidente de CMIC.

Del Río Madrigal destacó que los proyectos de infraestructura regional de largo plazo que contempla la Alianza Centro-Bajío-Occidente fomentarán el crecimiento económico de los estados que la conforman (Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí).

“Porque tenemos temas estratégicos que no se pueden ver como un estado aislado. Hay temas estratégicos en vías de comunicación, en cuestiones de redes que generen productividad para todos los estados desde la costa del Pacífico hacia el norte del país”, indicó el dirigente de la cúpula constructora.

“Podemos generar un plan regional muy bien estructurado que nos deje la infraestructura que necesitamos seguir construyendo en los próximos 20 años con un orden y una lógica que generen desarrollo y beneficio para los habitantes de toda esta región”, dijo.

Reformas

El industrial añadió que otra estrategia que impulsará la CMIC en la entidad será la promoción de reformas legales que garanticen que los proyectos de infraestructura para el estado se generen con base en una planeación estratégica de largo plazo y priorizando las necesidades de la población.

Otro de los retos que el sector enfrentará este año, refirió Carlos del Río, será la protección de las micro y pequeñas empresas constructoras, toda vez que, si hay una caída importante de la inversión, serían las primeras en resentirla.

“Creo que es bien importante que tengamos esquemas de inversión en infraestructura para que estas empresas puedan seguir trabajando y progresando”, puntualizó.

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