Puebla, Pue. La Cámara de la Industria Textil (Citex), delegación Puebla-Tlaxcala, aseguró que están en crisis, por lo que de extenderse a junio la alerta sanitaria por el Covid-19, algunas empresas no aguantarían y cerrarían. Hasta el momento ha habido 1,000 despidos en abril; tres empresas prevén no volver abrir cuando pase pandemia y sólo 10% de 170 socias laboran para abastecer al sector salud.

Carlos Couttolenc López, presidente del organismo, comentó a El Economista que hay preocupación entre los industriales sobre la situación que ha ocasionado llegar a números rojos, afrontando la contingencia con lo que tienen, algunas aún pagando 100% de los salarios y otras negociando con la plantilla el pago.

Advirtió que mayo es el límite de muchas empresas para soportar la crisis y después de esa fecha ven un futuro negativo.

Sobre los despidos, puntualizó que han sido sobre todo de personal con menos antigüedad para aminorar el impacto de liquidaciones y cuidando al resto que es mano de obra más capacitada.

En entrevista, recordó que son 30,000 empleos los que generan en la industria textil más otros 40,000 por parte de las maquiladoras, con las que existe la relación directa para trabajar.

Urgente reconversión

Consideró con urgencia que el gobierno federal autorice una reconversión del sector para que puedan producir insumos como batas, cubrebocas, uniformes y sábanas para el sector salud, lo cual  ha protegido empleos y a las fábricas, en lugar de que se continúen importando materiales de mala calidad, cuando en México la industria textil tendría esa capacidad de proveer a precios competitivos.

Dijo que han sido dos meses de paro en casi toda la industria textilera poblana, que junto con las industrias no socias son alrededor de 300 en la entidad,  las cuales podrían estar funcionando si la Federación considera a su sector como esencial.

Indicó que la reconversión puede ser rápida si hay la voluntad de las autoridades, por lo que a nivel nacional también podrían hacerlo alrededor del 40% de las fábricas.

El 10% de fábricas poblanas que están trabajando, han reducido turnos ante la contingencia por el Covid-19, pero también porque la demanda de productos sólo requiere que estén 50% de su capacidad productiva, dijo Couttolenc López.

“Lo que se importa para México en cubrebocas, batas y sabanas, se puede hacer por el sector nacional, ofreciendo calidad y no lo contrario, como hemos visto en quejas constantes por parte de trabajadores en el sector salud”, apuntó.

Reiteró que una fábrica de hilaturas en dos días puede hacer la reconversión productiva y a otra de tejido le puede llevar una semana, pero requieren de la decisión rápida y no pueden esperar más tiempo cuando el país esté saliendo de la pandemia.

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