Puebla, Pue. El sector textil poblano quiere pasar de fabricar playeras o hilos a producir telas con alta tecnología.

Por ejemplo, para fines médicos quiere explorar la regeneración de la piel o ropa que detecte la temperatura, mencionó el presidente del Instituto Textil Nacional, Jorge Plata Castellanos.

Comentó que en un principio, 15 de 300 empresas de la región están trabajando en la innovación y reconversión de sus productos relacionados con la biomedicina, biotecnología y nanotecnología.

Indicó que esas empresas son asesoradas por el Centro de Referencia Textil de España, producto del acuerdo que firmó con la Cámara de la Industria Textil de Puebla y Tlaxcala.

Los mercados actuales, explicó, requieren productos nuevos que respondan a las necesidades, en cuyo campo las fábricas poblanas tienen posibilidades para reactivarse con la aplicación de nuevas tecnologías.

Busca regresar a su auge

En entrevista con El Economista, Plata Castellanos mencionó que si el sector quiere regresar a su auge, que se perdió en más de 20 años con el cierre de cientos de empresas y pérdida de miles de empleos por la falta de inversiones, entonces deben apostarle a la modernidad de sus procesos de manufactura y ofrecer capacitación constante al personal.

Destacó que en este momento, la industria poblana pasa por un buen momento, ya que si bien no han aumentado los empleos en forma considerable, tampoco han bajado cortina más fábricas, al menos en el 2016.

Puntualizó que este sector textil en la entidad, convertido en el segundo generador de empleos con arriba de 24,000, sólo detrás de la actividad automotriz y de autopartes con más de 30,000, puede reactivarse en poco tiempo si hay más fábricas que apuesten por innovarse.

Poco a poco, algunas fábricas se van adentrando al uso de nuevas tecnologías, pero aún faltan muchas, las cuales pueden buscar apoyos gubernamentales para hacerlo, pero es cuestión de que se animen para elevar su competitividad , expresó.

Incursión automotriz

El presidente del Instituto Textil Nacional recordó que 10% del total de empresas textiles ha entrado al sector automotriz con la producción de bolsas de aire, tapicerías, forros para bandas y cables de los automóviles, así como de alfombras premium.

Manifestó que las oportunidades de negocio no se han limitado a sólo buscar participación en la proveeduría de autopartes, pues otras apuestan por geotextiles para la construcción, situación que viene desde hace cinco años.

miguel.hernandez@eleconomista.mx