Puebla, Pue. Dueños de 800 hornos de ladrillo en la región de Cholula buscan financiamiento por 48 millones de pesos para modernizarse, ante el riesgo de desaparecer en los próximos ocho años.

El representante de estos negocios, Alfonso Chaines, dice que los bancos y gobiernos ponen demasiadas condiciones para prestarles los recursos.

Comenta que los ladrilleros son presionados por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que cumplan con las medidas de no contaminar el aire; sin embargo, pese a que tienen la disposición de adecuarse a los requerimientos, falta acceso a créditos, ya que al menos cada uno de estos negocios requiere alrededor de 60,000 pesos para adquirir equipos que reduzcan sus emisiones de humo.

Menciona que en el estado hay un total de 2,500 ladrilleras, de las cuales 800 se concentran en las comunidades de Santa María Zacatepec, Cocoyotla y San Diego Cuachayotla, pertenecientes al municipio de San Pedro Cholula, donde 2,400 personas viven de esa actividad, mientras en los demás municipios se generan 22,500 empleos directos.

Aunque 80% de su trabajo se concentra en la producción de ladrillo, también hacen productos de barro como son macetas, tejas para techos, ollas y piezas decorativas.

INCOSTEABLE

Alfonso Chaines comenta que hace una década generaban cinco empleos directos, pero ante el incremento de los insumos, como el gas, petróleo y arena, aunado a la falta de financiamiento, ahora sólo emplean en promedio a dos personas, ya que es incosteable la producción.

Menciona que están tratando de mantener el precio del millar de ladrillos en 1,000 pesos, pero no podrán resistir más, cuando los costos de producción son mayores, por lo que para sacar adelante al sector requerirían venderlo en 1,400 pesos.

miguel.hernandez@eleconomista.mx