Puebla, Pue. Necesario que autoridades locales otorguen incentivos a quienes reciclen plástico, ya que hay 900 empresas entre pequeñas y micro en esta actividad que puedan sacarle provecho al material, pero requieren financiamientos para acceder a la compra de maquinaria, que oscila entre los 150,000 y 5 millones de pesos.

El presidente del sector centros de acopio y de reciclaje, David Silva Aguilar, menciona que gobiernos locales hacen caso omiso para trabajar a favor del medio ambiente a través de la separación correcta de productos pet que en otros países como La India y China han sacado provecho y a los cuales México vende cientos de toneladas al año para transformarlos y revenderlos en nuestro país.

Comenta que en el municipio de Puebla se generan 2,700 empleos directos por esta actividad, sin embargo está desincentivado, ya que sólo 50 empresas son las tractoras del sector en la trituración y preparación de la materia prima para mandarla a la industria de la transformación.

El resto de las empresas pequeñas y micro sólo hacen labores de acopio, pero son importantes en el primer escalafón de la cadena productiva, las cuales deben ser consideradas para incentivarlas con crédito para tecnificación y con ello hacer una industria integral.

Por su parte, la regidora de Medio Ambiente en el ayuntamiento de Puebla, Verónica Mastretta Guzmán, propone que el reciclaje sea visto como un negocio, al existir 200 empresas en la entidad con manejo de la basura y que pagan por los desperdicios, siendo alrededor de otros 3,000 empleos que generan.

De acuerdo a datos de la Secretaría de Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial del estado están autorizadas otras 500 compañías para el traslado y recolección de residuos.

Sin embargo, apenas en el municipio se reciclan 10 de 60 toneladas posibles de basura al mes, situación que representa la necesidad de generar una industria para el manejo y tratamiento de los residuos, agrega la regidora panista.

Agregar que el desinterés por el reciclaje de materiales se da por la paga mínima en cada kilo, tan sólo de latas de aluminio se compra hasta en 10 pesos y el de pet en 4,50 pesos, mientras que en papel o cartón se paga tres.

Tanto la funcionaria municipal como Silva Aguilar representante del sector afiliado a la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), coincidieron en que todavía la entidad está lejos de ver el reciclaje de desperdicios como una actividad de valor económico en tanto no se den los alicientes fiscales.

El empresario menciona que no hay datos de cuánto represente el costo de esta comercialización, ya que no hay datos oficiales para determinar la pérdida de oportunidad para sacarle el provecho correspodiente.