Tras la decisión de la Junta de Gobierno del Banco de México de incrementar en 25 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 7.75%, se prenden los focos rojos para los gobiernos por la dinámica ascendente del servicio de la deuda.

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), comentó que el aumento en la tasa de interés afectará a los estados en general, “pero principalmente a los más endeudados y directamente al monto total de la deuda ponderada, ya que la mayor parte de créditos es por una tasa de referencia más una tasa fija o sobretasa”.

Aseguró que el servicio de la deuda tendrá un efecto negativo y que algunas localidades que ya habían sido afectadas por las tasas de interés, ahora con este nuevo incremento el deterioro será mayor, dejándoles menores recursos para políticas sociales.

“Habría que ver cómo se va dando este desenlace, pudiera ser que lleve a una crisis de deuda, no por el monto, porque es justo lo que impide la Ley de Disciplina Financiera que evita que los estados aumenten demasiado sus obligaciones, sino por las tasas de interés que no dependen de los estados, pero sí del Banco de México”, agregó.

De seguir creciendo, la tasa de interés podría afectar a algún estado y que éste tenga problemas de liquidez e incluso empiece a incumplir con sus obligaciones, destacó el analista del CIEP.

José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), señaló que el aumento de la tasa de interés provocará que el costo financiero de la deuda pública a nivel estatal y federal tienda a crecer, a pesar de que algunos contrataron deuda a tasa fija.

El problema vendrá, dijo, cuando se tenga que renegociar y se emita nueva deuda para pagar la anterior, que es algo que ocurre con frecuencia, dejando de manifiesto que el refinanciamiento vendrá con réditos más altos.

“Sin lugar a dudas, la tendencia a la alza en tasas de interés es una mala noticia para las entidades, fundamentalmente porque varias de ellas han recurrido a la deuda para poder financiar su gasto y parte de inversiones. entonces, el tema se convertirá en un foco rojo para las entidades”, ahondó.

Debido a que los estados serán impactados por la tasa de referencia en 7.75%, Raymundo Tenorio Aguilar, especialista del Tecnológico de Monterrey, explicó que existen dos acciones que podrían llevar a cabo los estados para tener la capacidad de pagar sus servicios financieros: incrementar los ingresos tributarios y no tributarios, además del cobro eficiente de los mismos y reducir el gasto corriente y de inversión.

Meléndez Aguilar aclaró que para las entidades que tienen elevada deuda o se encuentran en observación en el Sistema de Alertas, “tendrán muchos problemas al tratar de disminuir el nivel de endeudamiento y tomar acciones, mientras que aquellos que tengan endeudamiento bajo podrán buscar mecanismos de una forma más fácil para ir mitigando la deuda y no sean tan afectados”.

En la cima

Al primer trimestre del 2018, el servicio de la deuda de las entidades federativas ascendió a 63,681 millones de pesos, que significó un aumento de 15.7% respecto al cierre del 2016; sólo Tlaxcala no registra obligaciones financieras.

De acuerdo con datos de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, se observa que 30 estados mostraron crecimientos, grupo del cual 18 fueron a tasa de doble dígito, destacando Hidalgo (62.3%), Sonora (60.6%), Coahuila (41.4%), Durango (38.3%) y Michoacán (34.7 por ciento).

El director del Idic indicó que Hidalgo perdió el ritmo de crecimiento de su economía que había exhibido en años previos, lo que implicó que sus ingresos no fueran capaces de financiar sus gastos, “por lo que han tenido que recurrir al endeudamiento y evidentemente al igual que cualquier entidad que tenga deuda le afectarán las tasas de interés”.

Kristobal Meléndez consideró que si bien Sonora tiene un endeudamiento elevado, éste ha ido disminuyendo y “ahora cuenta con un nuevo perfil; sin embargo, su problema es que cuenta con créditos que tienen mayor sensibilidad a la tasa de interés”.

Señaló que otro elemento que afecta a la entidad y en general a las demás son los municipios, “porque normalmente contratan el servicio de la deuda a una tasa más alta, habrá que observar cómo se va dando el comportamiento de las ciudades que son más grandes”.

Coahuila, declaró, lleva varios años con el problema de la deuda y al ser una de las entidades con más compromisos “sí le va a afectar de forma sustancial el nuevo incremento de la tasa de interés, afectando directamente sus ingresos disponibles para poder atender las necesidades de la población”.

Tenorio Aguilar expuso que en Durango y Michoacán, además de que no han amortizado capital, existe otro factor que permite estos resultados, “el cual deriva en que los estados garantizan el pago de su deuda con las transferencias futuras de la federación; no obstante, al ser entidades con una actividad económica débil, entonces, las transferencias son bajas”.

Cabe destacar que únicamente dos territorios disminuyeron su servicio de deuda, el Estado de México y Zacatecas, aunque el especialista del Tecnológico de Monterrey indicó que “el hecho de que dos entidades no incrementen la deuda no significa que no vayan a pagar intereses y que no les afectará el incremento de los mismos”.

Financiamientos

Al aumento en 25 puntos base del objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día que quedó de 7.75%, se suma que la tasa de interés promedio ponderada de los financiamientos adquiridos por los estados fue de 8.48% en el primer trimestre del 2018, el mayor porcentaje desde el 2008.

A partir del 2016 este indicador comenzó a crecer a pesar de que los gobiernos locales utilizaron el refinanciamiento para mejorar las condiciones de mercado, aunque esto no se ha logrado debido a los incrementos de la tasa objetivo del Banco de México.

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