Tijuana, BC. Con la llegada del próximo gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, para la frontera se abre una ventana de oportunidad para crear y aplicar políticas públicas alejadas de la realidad fronteriza, advierte la Iniciativa Privada (IP) local.

Entre las propuestas de López Obrador destacan la descentralización de las dependencias federales, entre ellas, la del Servicio de Administración Tributaria (SAT) que sería trasladada a la capital de Baja California. También se expuso la reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la frontera de 16 a 8%, así como la creación de una zona estratégica en la región para generar mayor competitividad.

El presidente de la Asociación de Industriales de Mesa de Otay en Tijuana, Salvador Díaz González, refirió que trasladar las oficinas del SAT a Baja California significa cerrar un ciclo en el que el estado estuvo aislado de las decisiones que tomaba el gobierno federal sobre temas de la frontera a más de 3,000 kilómetros de distancia sin conocer la realidad de la región.

“Es una buena propuesta porque nos acerca a la tramitología, pero hay que ver qué áreas del SAT se vendrían para el estado, si son las oficinas completas o si sólo algunas áreas del servicio tributario”, advirtió.

Pero no sólo es trasladar oficinas fiscales que agilicen el proceso de Hacienda, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo en Tijuana, Mario Escobedo Carignan, sino también impulsar el consumo interno para —en el caso de la frontera— contrarrestar la histórica fuga de consumidores de residentes que viven en territorio mexicano, pero que prefieren comprar en Estados Unidos

Según una estimación del Colegio de la Frontera Norte, las perdidas por la fuga de consumidores en la frontera alcanzan entre los 6,000 y 7,000 millones de dólares cada año, debido a distintos factores como la inflación, el costo elevado en algunos productos que llegan desde el centro del país y que en Estados Unidos tienen precios más accesibles a pesar del costo del dólar frente al peso, la gasolina, por ejemplo.

Mencionó que una vez que se baje el IVA en la frontera, el cambio será casi de inmediato, porque la mayoría de los productos que se consumen en Baja California, especialmente en Tijuana, son importados de Estados Unidos, según cifras de Instituto Nacional de Estadística y Geografía, entre 60 y 70 por ciento.

En tanto, el presidente del Colegio de Contadores Públicos de Baja California, Lorenzo Hernández Niebla, dio la bienvenida a las propuestas del próximo Ejecutivo federal como la de crear una zona estratégica en la frontera con beneficios fiscales, pero también piensan que con proyectos perfectibles, por ejemplo, que en lugar de sólo abarcar las áreas que están a 25 kilómetros de la frontera norte con el país estadounidense, que sean integrados aquellos municipios que dependen de la moneda anglosajona.

Dijo que la iniciativa donde se pague 8% del IVA es necesaria, pero debe pensarse en los negocios que están fuera del área que propone López Obrador, para contemplar en los beneficios a toda la ciudad.

Salarios

La IP respalda las propuestas y opina que debería haber cambios en la aplicación de otras como en el aumento salarial. Mientras que algunas empresas preparan sus presupuestos para dar entrada al proyecto, otros advierten que esa medida podría significar inflación.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial en Tijuana, Kurt Honold Morales, enfatizó que doblar el sueldo mínimo a los empleados de un solo golpe puede provocar aumento de los precios, ya que las empresas no absorberán el aumento en el valor de sus nóminas sino los productos a la venta en donde se verá reflejado en su costo final.