Puebla, Pue. El estado de Puebla terminará este 2020, con 20% de ocupación hotelera, tras venir manejando un promedio de 10% a causa de la pandemia por Covid-19.

La contingencia sanitaria obligó a cerrar de abril a principios de agosto pasado los complejos hoteleros, además, para el siguiente año se prevé que no habrán inversiones para remodelar o ampliar este tipo de establecimientos.

Manuel Domínguez Gabián, presidente de la Asociación Poblana de Hoteles y Moteles, dijo que haciendo la evaluación sobre cómo se encuentra la situación económica del país y del estado, las condiciones del sector turístico son las peores y con más riesgos de que sigan quebrando hoteles locales, siendo 20 que tuvieron ese destino. 

Recordó que tenían esperanzas en que el turismo de negocios paliara la crisis, ya que contribuye con 30% de la renta de habitaciones entre semana y fuera de la temporada de vacaciones,  pero no llegó ni a 15%, aún cuando ofrecieron promociones y descuentos.

En este tenor, pidió al gobierno del estado ser promotor de ese mercado, ya que las empresas no pueden parar y requieren aterrizar sus proyectos de inversión con reuniones físicas.

Miedo a contagios

Mencionó que no solamente el tema económico ha influido en que las familias posterguen las vacaciones, sino que también el miedo por contagiarse de Covid-19 aún impera, por lo que son pocos los que saldrán de su lugar de origen para el cierre de año.

“A los prestadores de servicios incluidos restaurantes y turoperadores resulta complicado operar con baja actividad, cuyos ingresos apenas dan para mantener las operaciones y personal, pero tampoco podemos darnos el lujo de cerrar lo que falta del 2020, porque necesitamos estar vigentes”, ahondó.

Sin inversiones 

No obstante, precisó que ninguno de los socios prevé invertir el próximo año, pese a la necesidad de hacerlo y que al menos cada dos años toca mejorar habitaciones y otras áreas de los hoteles; las remodelaciones se hacen para ofrecer siempre un buen servicio y mantener un atractivo, en el caso de los establecimientos en el Centro Histórico son obligadas.

Recordó que en la pandemia una veintena no pudo salir adelante, por lo que debieron cerrar y con ello se perdieron 450 empleos, a cuya situación podrían sumarse otros 15 por estar en números rojos desde julio a lo que va del presente año.

Indicó que en los diez hoteles, donde esperaban encontrar un socio para capitalizarse en los meses de este año, sólo tres lograron ese propósito. 

Se trata de empresarios del ramo provenientes de Guanajuato, Veracruz y la Ciudad de México, quienes consideran que el mercado de Puebla tiene posibilidades de superar rápido la crisis económica generada por la pandemia por Covid-19.

rrg