El uso de financiamiento a corto plazo por parte del estado de Sonora provocó que HR Ratings le modificara la perspectiva de Estable a Negativa; asimismo, ratificó la calificación de “HR A” a la entidad.

El crédito a corto plazo representó en promedio 10.3% de la deuda total al cierre de los años 2016 y 2017.

Al cierre del año pasado, la Deuda Directa Ajustada (DNA) de Sonora ascendió a 22,916.0 millones de pesos, 0.7% menor al registro del 2016; dicho monto se conformó por 20,528.5 millones de deuda estructurada a largo plazo y 2,387.5 millones a corto plazo.

“Cabe mencionar que la deuda a corto plazo fue ligeramente mayor al nivel observado al cierre del 2016 (2,356.0 millones de pesos), y es el mayor nivel de deuda a corto plazo que ha tenido el estado desde el 2009”, explica la agencia a través de un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

El 21 de diciembre del 2017, se autorizó al estado de Sonora refinanciar su deuda pública bancaria de largo plazo por hasta un monto de 20,613.3 millones de pesos. Dicho proceso redujo el número de financiamientos con los que contaba la entidad, disminuyó la sobretasa promedio ponderada en 26 puntos base y aumentó el plazo promedio de las obligaciones; no se incluyó la obligación de contratar Garantías de Pago Oportunas (GPO).

La DNA como proporción de los Ingresos de Libre Disposición (ILD) pasó de 114.7% en el 2016 a 102.1% en el 2017, descenso que derivó del crecimiento observado de los ILD del estado (13.0 por ciento).

Lo anterior, sumado al incremento de los ingresos federales de gestión, motivó que los ingresos totales de Sonora ascendieran en 16.1% para el 2017, por lo que se presentó un superávit en el balance primario del estado por 0.9% de los ingresos totales, situación que contrastó con los déficits de los años 2015 y 2016.

En cuanto a las estimaciones, HR Ratings ya esperaba en el 2017 este cambio de tendencia con un superávit proyectado por 1.4% de los ingresos totales, aunque el superávit fue menor debido a que el gasto en bienes muebles e inmuebles fue muy superior a lo esperado.

La agencia prevé que el uso de financiamiento a corto plazo disminuya por el comportamiento superavitario proyectado para los próximos años en el balance primario de Sonora; esto se vería reflejado en una caída de la deuda quirografaria para el periodo 2018-2020 a una media de 5.4% de la deuda total.

Efectos

El servicio de deuda en el 2017 representó 20.5% de los ILD, que fue mayor al nivel de 15.7% observado en el 2016; dicha dinámica se debió al incremento en el uso de financiamiento a corto plazo, así como a la mayor tasa de interés de referencia, lo cual impactó directamente al servicio de deuda del estado.

Para el 2018, la calificadora estima que el servicio de la deuda a ILD disminuiría a 19.5%, mientras que para el 2019 y el 2020 se espera 13.2% en promedio.

La agencia también vaticina que el beneficio del proceso de refinanciamiento realizado en el 2018 sobre el servicio de la deuda se vea reflejado en su totalidad conforme disminuya el uso de financiamiento a corto plazo.

Por su parte, las obligaciones financieras sin costo del estado pasaron de 5,669.7 millones de pesos en el 2016 a 5,887.5 millones en el 2017, que representó un crecimiento de 3.8%; sin embargo, el aumento en los ILD observado el año pasado provocó que estas obligaciones, como proporción de los ILD, pasaran de 29.3 a 26.9% en el lapso de referencia.

La calificación “HR A” significa que el emisor ofrece seguridad aceptable para el pago oportuno de obligaciones de deuda y mantiene un bajo riesgo crediticio.

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