Luego de quedarse con Honda y Mazda, Guanajuato está en la competencia por una armadora más. Ahora busca amarrar la nueva planta de vehículos ligeros que Toyota analiza construir en México y que representa una inversión de más de 500 millones de dólares.

El estado pelea esta nueva inversión para Celaya, donde ya se cuenta con un terreno de 500 hectáreas, aproximadamente. Actualmente en ese municipio ya opera Honda y una planta de transmisiones de Toyota.

Se confirmó que la inversión que hará la marca japonesa será similar a la que en su momento hizo Honda –que arrancó con 800 millones de dólares-, e incluso necesita un espacio de las mismas dimensiones, es decir, 566 hectáreas aproximadamente.

Uno de los estados que disputa fuertemente esta inversión es Querétaro, que se ubica a sólo 65 kilómetros de distancia.

Antecedentes

Toyota dio a conocer, en septiembre del 2014, su interés de instalar una armadora en México y el tema fue retomado en la segunda semana de enero de este año.

Por lo que el gobernador Miguel Márquez Márquez confirmó que Guanajuato busca atraer esta inversión, sin dar detalles de las necesidades de la empresa.

Guanajuato está compitiendo, eso sí se los puedo decir, lo hemos mantenido con mucha discreción, como lo hemos hecho siempre .

Ese mismo día, Héctor López Santillana, secretario de Desarrollo Económico, detalló que desde hace ocho años se está negociando con Toyota para que invierta en una armadora en Guanajuato.

Este diario confirmó que el gobierno del estado está ofreciendo un polígono de tierra con las mismas características donde hoy está instalada Honda, para que Toyota detone su inversión.

Esta sería la segunda fábrica de Toyota en el país, que ya cuenta con una de camionetas en Tijuana, Baja California, la cual tiene capacidad de producir unos 63,000 unidades Tacoma, pero no tiene la producción de vehículos ligeros.

En Guanajuato, las armadoras que ya están establecidas y operan son: General Motors, Mazda, Honda, Hino Motors y Volkswagen.

sofia.negrete@eleconomista.mx