Una de las estrategias de la nueva administración estatal de Guanajuato para incrementar sus ingresos propios, a fin de disminuir la dependencia de los recursos federales, es la creación de un nuevo esquema en el estado que a nivel nacional empieza a posicionarme en el mercado de capitales: el Fideicomiso de Inversión en Energía e Infraestructura (Fibra E).

Los recursos para el Fibra E saldrían del Instituto de Seguridad Social del Estado de Guanajuato (ISSEG), que podrían ascender hasta 45,000 millones de pesos, adelantó a El Economista el gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

“Debemos tener esquemas donde nosotros generemos nuestros propios ingresos, por eso vamos a empezar a hacer modelos novedosos, tenemos el mejor fondo de pensiones del país, que es el ISSEG, están garantizadas las pensiones hasta el 2082, de acuerdo con las calificadoras, y esto es porque tenemos una gran cantidad de recursos en floating, invertidos en papel moneda y en Certificados de la Tesorería de la Federación, alrededor de 15,000 millones de pesos y, además, 30,000 millones en activos”, detalló.

El objetivo para estos recursos, ahondó, es potenciarlos. “Algo parecido a lo que hace Temasek, del gobierno de Singapur, que es un fibra y queremos invertir en obras de infraestructura para la entidad, es decir, que el estado empieza a ser socio de inversionistas”.

El Ejecutivo estatal explicó que este vehículo tiene como fin construir carreteras, un segundo puerto seco en la entidad, un hub logístico en Celaya, entre otras obras, “vamos a hacer una arrendadora del estado, prácticamente vamos a hacer una fibra con el fondo de pensiones. Esto nos va a potenciar recurso y nos va a permitir a llevar a Guanajuato a otro nivel, es un esquema novedoso que no hay en el país”.

“Queremos echar a andar nuestro fondo de pensiones para hacer una economía en escala y generar más rendimiento, empleos y riqueza; esto los hacen Corea del Sur, Singapur, Japón, Hong Kong y Taiwán, así como el fondo de pensiones de California, el más grande del mundo, que invierte en aeropuertos y carreteras. Guanajuato tiene las pensiones más sólidas del país, por lo que podamos potenciar ese recurso para infraestructura”, acotó.

Si bien el año pasado Guanajuato fue la tercera entidad con el porcentaje más alto de ingresos propios sobre totales y la segunda con mayor avance en el anterior sexenio, aún el coeficiente es insuficiente (19.2%), según los registros administrativos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El modelo de Fibra E aparece en un contexto de necesidad por financiar proyectos de infraestructura y energía mediante un esquema fiscal similar al de las demás fibras tradicionales (inmobiliarias), en el cual los inversionistas podrán recibir distribuciones (dividendos), derivadas de la operación de cada proyecto, y una posible apreciación de capital en el precio de los Certificados Bursátiles Fiduciarios, señaló el analista bursátil de Signum Research, Armando Rodríguez.

En el caso de Guanajuato, sin conocer a detalle el proyecto, el Fibra E puede encajar en el tema de infraestructura, como los fibras de la Comisión Federal de Electricidad y el del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, aclaró.

“Por los beneficios fiscales que te da invertir en un fibra, las administradoras de fondos para el retiro han participado de una forma tan importante en este tipo de instrumentos (...) la idea de invertir en un Fibra E es darle certidumbre a los inversionistas; es una opción atractiva de inversión, pero también más riesgosa”, explicó el especialista.

Continuidad

Rodríguez Vallejo manifestó que la primera ventaja en Guanajuato es la continuidad: “Acción Nacional lleva gobernando desde hace 27 años, Carlos Medina fue el gran reformista, Vicente Fox fue el gran promotor, Romero Hicks fue el que sentó las bases de la estabilidad económica, Oliva Ramírez fue el gran promotor de las edificación y Miguel Márquez, el gran legado que deja es el de desarrollo social, en su sexenio bajó 50% la pobreza extrema, mantuvo un crecimiento económico como nunca, al doble del país, y nos deja con finanzas sanas. La planeación fue vital, hay un plan llamado Guanajuato Siglo XXI —Plan Estatal de Desarrollo—, y por ley cada cinco años se actualiza; en mi quinto año de gobierno tengo que convocar para el plan 2050, y esto permite una continuidad de una política pública que se va ajustando a la realidad mundial”.

“En seis años veo un Guanajuato con Estado de Derecho, eso es lo que quiero dejar de legado; también, una entidad moderna, es decir, que le apuesten más a la mentefactura, al conocimiento. El futuro es apostarle al capital humano, por eso es importante que nuestros guanajuatenses ganen mejor, para eso debemos elevar nuestra calidad educativa. Entonces, el futuro de Guanajuato es la innovación, las empresas 4.0, las de Tecnologías de la Información, por lo que tenemos que estar bien conectados, traer gas natural y construir más carreteras, incentivar las energías renovables”, indicó.

Retos

Para el gobernador estatal, uno de los grandes retos de su administración es la inseguridad: “En homicidios hay una correlación con los ductos (...) nosotros creemos que se le va a dar vuelta al problema con el proyecto de refinerías del presidente Andrés Manuel López Obrador, va a ser delito grave el robo de combustible”.

La estrategia a seguir, expuso, será apostar por la policía municipal, ya que la seguridad se debe construir desde lo local.

El mandatario exteriorizó que los recursos para la seguridad municipal ascienden a 600 millones de pesos (federal y estatal), con la finalidad de fortalecer a la policía.

“Las fuerzas federales y estatales son para cuidar el territorio, las fronteras, la infraestructura, mientras a la policía municipal le corresponde cuidar a las colonias (...) se deben establecer policías municipales a través de un marco normativo que les permita equipamiento, mayores salarios y mejor capacitación”, expuso.