Monterrey, NL. En la 17 Reunión Interestatal, los gobernadores de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Durango, Michoacán, Colima y Aguascalientes a nombre de los 11 mandatarios que forman la Alianza Federalista, enviarán una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador, para que con apego a sus facultades convoque a gobiernos locales, organizaciones y especialistas a una Convención Nacional Hacendaria para enfrentar la crisis derivada de la pandemia de Covid-19.

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, leyó la misiva que enviarán al presidente donde también le solicitan “que el presupuesto federal de 2021 no se construya con la inercia negativa que se ha mantenido durante los últimos años que en nada contribuye para que los estados y municipios afrontemos esta crisis. No es un tema de partidos y colores, es un tema de justicia.

Informó que al mismo tiempo iniciarán la convocatoria para el Foro Nacional Federalista a realizarse primera semana de agosto, donde esperan reunir a legisladores, académicos, cámaras, para discutir sobre el fortalecimiento del federalismo.

En contexto, los gobernadores le dicen al presidente que los estados están frente a una crisis económica, en la cual se espera una caída del Producto Interno Bruto del 9 a 10.5% según estimaciones del Fondo Monetario Internacional y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Se anticipa además, la pérdida de más de 1 millón de empleos, el paro de 12 millones de trabajadores que derivará en el aumento sustancial de la pobreza con 9 millones de pobres más, con lo que se perderán los avances de una década en materia de desigualdad económica.

“Esta desigualdad se explica por una falta de redistribución equitativa de la riqueza que resulte en una distribución más justa del ingreso nacional, y en una reducción de las disparidades entre grupos sociales y regiones geográficas de México”, indicó el mandatario.

Expuso que la actual crisis económica evidencia lo ineficiente que es el actual pacto fiscal como principal instrumento para recaudar y redistribuir la riqueza el cual permite la concentración del 80% de los ingresos en el gobierno central y reparte el 20% en los estados y municipios.

“El pacto ha dejado de cumplir su papel resarcitorio y redistributivo que se planteó desde el principio, hoy atrofia el funcionamiento de un verdadero sistema de coordinación fiscal que debe perseguir como objetivo la obtención de recursos para que estados y municipios financien el desarrollo económico y social”, expuso el mandatario de Michoacán.

En la carta los gobernadores muestran su preocupación por los recortes a las transferencias por recursos convenidos con la federación lo que ha limitado la capacidad de respuesta de los gobiernos estatales.

Por ello, pugnan por un “nuevo pacto fiscal que fortalezca el pacto federalista y que genere mejores condiciones para erradicar la desigualdad y la pobreza”.