Puebla, Pue. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) y el gobierno de Puebla generarían un banco de tierra hasta de 1,000 hectáreas para controlar los precios de terrenos durante una década y, con ello, garantizar que se continúe construyendo vivienda social en la zona metropolitana.

Antonio Kuri Alam, delegado de ese instituto en la entidad, reveló a El Economista que ya hay pláticas con el mandatario Antonio Gali Fayad para darle prioridad a este asunto durante el presente año, lo cual sería una primera etapa.

Explicó que ese banco de tierras ayudará a evitar un problema como se tiene en la Ciudad de México, donde debido a los elevados costos de terrenos es difícil que se pueda construir vivienda social por parte de los desarrolladores.

Mencionó que de esa situación están conscientes los gobiernos federal y estatal, pero es necesaria la participación de los 18 ayuntamientos que conforman la zona metropolitana para encontrar esas tierras a buenos precios.

Se empezará con la identificación de 500 hectáreas, pero la meta a mediano plazo es concretar 1,000 hectáreas, y que en este lugar se pudieran hacer alrededor de 100,000 casas.

Ocupación a 10 años

Ante la necesidad de vivienda, el funcionario estimó que ese banco de tierra se terminaría de ocupar en 10 años, con lo que se continúa privilegiando a los trabajadores y a sus familias que ganan menos, pero que tienen el crédito suficiente para acceder a una propiedad.

Manifestó que ese proyecto se haría en la zona metropolitana porque es donde se concentra 80% de la oferta inmobiliaria anual del estado.

En el caso del interior del estado no se tiene ese problema de tierras, ya que hay de sobra, pero las familias no están acostumbrados a comprar una casa de interés social .

Kuri Alam insistió en que, ante la necesidad de tener una mayor oferta inmobiliaria, se tiene que trabajar en generar más tierras, pues las que se contemplan serán insuficientes y tendrá que generarse una nueva política para garantizar que se hagan fraccionamientos para los que cotizan ante el Infonavit.

miguel.hernandez@eleconomista.mx