La caída de la economía nacional y el recorte al Ramo 23 y a convenios provocaron que en el 2019 la transferencia de recursos federales a estados y municipios, denominado gasto federalizado, disminuyera 4.0% a tasa anual.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el gasto federalizado ascendió a 1.9 billones de pesos, monto menor en 9,286 millones de pesos respecto al 2018.

En términos reales, significó una disminución de 4.0% anual, el peor resultado en una década —en el 2009 descendió 0.9%— y la segunda disminución desde el 2010 —en el 2017 bajó 0.9 por ciento.

El gasto federalizado se integra por participaciones, aportaciones, recursos para protección social en salud, convenios y subsidios; los dos primeros ramos, 28 y 33, respectivamente, concentran 86.9% del total. La importancia de estos recursos que transfiere la Federación a los gobiernos subnacionales, radica en que significan más de 80% de los ingresos totales de las entidades.

La contracción de 4.0% del gasto federalizado se explica por los descensos de 73.2% en provisiones salariales y económicas y otros subsidios —Ramo 23—, de 54.8% en convenios de reasignación y de 6.8% en convenios de descentralización, así como por el aumento de 0.5% de las participaciones, el nivel más bajo desde el 2012 (-0.5 por ciento).

El Ramo 28 es el más importante del gasto federalizado, al concentrar 46.0% del total, y su comportamiento depende del nivel de recaudación, el cual se determina por la actividad económica y petrolera.

Por lo tanto, el bajo ritmo de crecimiento de las participaciones fue consecuencia de la caída de 0.1% anual del PIB de México en el 2019 —provocó una menor recaudación—, la primera variación negativa desde el 2009, año de la crisis económica y financiera, cuando se contrajo 5.3 por ciento.

Por entidad, destaca que la actividad económica, al tercer trimestre, descendió en 15 estados y siete no rebasaron el crecimiento de 1%; además, las economías de la capital del país y el Estado de México, que contribuyen con una cuarta parte del PIB nacional, disminuyeron.

En el caso del Ramo 23, éste impactó en el gasto federalizado al ser recortado por parte del gobierno federal, por considerarse discrecional ante la falta de reglas de operación en algunos fondos. Entidades y municipios utilizaban estos recursos en gasto corriente y proyectos de infraestructura.

Buenas noticias

Las buenas noticias en el 2019 del gasto federalizado fueron los aumentos de 2.7% de las aportaciones federales (solventa problemáticas en educación, salud, infraestructura social, seguridad y fortalecimiento financiero) y de 2.6% de los recursos para protección social en salud.

En ambos casos, fueron los mejores resultados en los últimos cuatro años, aunque insuficientes, ya que no evitaron que se contrajera 4.0% el gasto federalizado.

Desglose

Por entidad, el año pasado los mayores montos de gasto federalizado se presentaron en el Estado de México (217,760 millones de pesos), la capital del país (179,777 millones), Veracruz (121,387 millones) y Jalisco (105,432 millones), mientras los más bajos se dieron en Baja California Sur (16,026 millones) y Colima (14,830 millones).

Sobresale que los únicos crecimientos anuales se mostraron en Tabasco (2.1%), Guanajuato (1.0%), Oaxaca (0.4%) y Nuevo León (0.1 por ciento); las disminuciones más pronunciadas fueron en Colima (8.0%), Sinaloa (9.7%) y Durango (10.4 por ciento).

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