Guadalajara, Jal. sólo por debajo de Nayarit, Jalisco es el segundo estado del país con la gasolina regular más cara.

De acuerdo datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), entre abril del 2018 y el mismo mes del 2019, el precio promedio en el estado aumentó 12.2% y se ubicó en los 20.66 pesos por litro, cuatro pesos más que en Tamaulipas que tiene la cotización más baja a escala nacional.

Aunque no es un factor que intervenga de manera directa en los procesos de manufactura, el incremento en los combustibles —diesel y gasolina—, sí ha significado una afectación principalmente en el gasto de distribución de algunos sectores como el alimenticio y ha repercutido en una pérdida de competitividad y un aumento en precios al consumidor final, coincidieron empresarios y académicos locales.

“Sobre todo en alimentos básicos, entre más barato sea el alimento, más caro se empieza a hacer el gasto de distribución que es importante en el sector industrial de alimentos. Nosotros tenemos las flotillas más grandes de todo el sector industrial”, refirió el empresario del sector alimenticio, Daniel Curiel Rodríguez.

Explicó que aun cuando la afectación es variable dependiendo del valor del producto, el costo de distribución puede llegar a representar hasta 25% del total del costo de venta en el sector alimenticio.

Daniel Curiel, industrial del sector de los cárnicos, quien además es expresidente de la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco y excoordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, afirmó que el alza en los costos de distribución “o tratas de repercutirlo en el producto final o lo absorbes y tratas de hacerte más eficiente en otras áreas porque tampoco puedes estar absorbiendo siempre ese costo”.

Competitividad e inflación

Con relación a la diferencia de precio de las gasolinas entre una entidad y otra, Curiel Rodríguez manifestó que al costar en Jalisco cuatro pesos más caro el litro de hidrocarburo que en Tamaulipas, o tres pesos más caro que en Chihuahua, según la CRE, “sí pierdes competitividad, sin duda. El tema es que entre los centavos de un producto que es de consumo diario, pues van haciendo pesos y sí pega a la economía familiar”.

Al respecto, Héctor Luis del Toro, investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico-Administrativas de la Universidad de Guadalajara, destacó que el aumento al precio de la gasolina es un factor que ha incidido directamente en el incremento del índice inflacionario de la zona metropolitana de Guadalajara.

“Precisamente, el alza en los hidrocarburos es uno de los factores principales para que muchos de los precios de los productos tiendan a aumentar, bajo el entendido de que es un insumo fundamental para los productos provenientes del campo donde los procesos de irrigación que utilizan motobombas son movidas con gasolina y diesel, combustibles que juegan un papel fundamental en los procesos de movilidad”, explicó el académico.

El también coordinador del análisis bimestral de los precios de la canasta básica en la zona metropolitana de Guadalajara dijo a El Economista que al segundo bimestre del año, la inflación, con base en el aumento al precio de los 121 artículos que contiene dicha canasta es de 2.7 por ciento.

“El transporte es un factor importantísimo que influye en que los precios de la canasta básica eleven el nivel inflacionario y que ello repercuta en el bolsillo de los trabajadores”, sostuvo Del Toro Chávez.

Pega a micro y pequeñas

En tanto, el coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, Rubén Masayi González Uyeda, descartó una afectación mayor a la industria por el alza que ha tenido el precio de las gasolinas en la entidad.

El empresario del ramo lechero aseguró que la mayoría de las empresas del sector industrial que utilizan flotillas para la distribución de sus productos emplean otros energéticos como el gas natural.

Sin embargo, reconoció que el incremento del combustible sí ha afectado a las micro y pequeñas empresas que hacen entregas de “última milla”; es decir, llevan su producto directamente a establecimientos comerciales de consumo menor en vehículos pequeños, mismos que utilizan también para la parte administrativa del negocio como la visita a bancos.

González Uyeda añadió que en el ramo industrial los más afectados con el aumento a la gasolina son los trabajadores que han visto mermados sus ingresos.

“No es un tema de manufactura (...) Básicamente la gasolina impacta el traslado de las personas. Sin duda, el aumento al transporte pega directamente a los trabajadores en su economía”, comentó el dirigente de los industriales en Jalisco.

[email protected]