Casas Geo podría solicitar la validez de los seguros de vivienda en los casos en los que se vean afectados por las lluvias y que fueron responsabilidad del fraccionador.

Aunque aún se desconocen los resultados del análisis, el director regional de Casas GEO Bajío, Alfonso García Alcocer, puntualizó que si el desarrollador de la vivienda tiene responsabilidad en la inundación harán válido el seguro ante el Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit).

Hay un seguro del Infonavit que yo pago, porque esto es algo insólito, es un desastre, yo pago porque las familias estén protegidas , enfatizó el también líder de la Confederación Patronal de la República Mexicana.

La fraccionadora se hará cargo de lo que sea su responsabilidad en las colonias que tengan afectaciones por las lluvias, pero insistió que la precipitación del domingo pasado fue extraordinaria.

Aseveró que la cantidad de agua que cayó en menos de tres horas hacia imposible que cualquier infraestructura hidráulica le hiciera frente. Alfonso García aclaró que sólo hay daños en Villas del Campestre, donde el agua ingresó porque los drenes fueron insuficientes para contenerla.

FENÓMENO EXTRAORDINARIO

En el fraccionamiento GEO Plazas, donde también se concentró una gran cantidad de agua, no hubo afectaciones a las viviendas, aun cuando sí generó preocupación.

El agua pasa por GEO Plaza no se queda ahí, es un pasadero de agua, porque viene de La Loma, viene de todos esos, esa agua está en una precipitación de 50 centímetros en 50 minutos, es muchísimo, es lo que llueve en un mes, ninguna infraestructura del mundo está capacitada para eso , reiteró.

Alfonso García se comprometió a responder por aquellos daños que sean atribuibles a la construcción de Casas GEO, una vez que concluya el análisis de las autoridades sobre las causas de las inundaciones.

Las viviendas se vieron afectadas el domingo pasado por las lluvias que se calificaron de extraordinarias por parte de las autoridades, ya que significaron en tres horas casi la mitad de las precipitaciones previstas para todo el mes de junio, o bien, la mitad también de las registradas en julio del año pasado, el mes más lluvioso del 2010.