Cancún, QR. Además del tren transpeninsular y el traslado de la Secretaría de Turismo federal a Chetumal, en Quintana Roo, también se espera la disminución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a 11%, como estaba antes de la reforma fiscal que homologó el impuesto en ambas fronteras del país.

Cámaras empresariales como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya incluyeron este punto en las propuestas que durante campaña hicieron a los candidatos a diputados y senadores y el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) lo asumió como un compromiso en caso de ganar en los comicios pasados.

Adrián López Sánchez, dirigente de la Coparmex en Cancún, dijo que actualmente Morena está proponiendo bajar el IVA de 16 a 8%, pero sólo en la frontera norte, una vez que tomen posesión en los diferentes cargos de elección popular que ganaron; sin embargo, a nivel estatal los candidatos de ese partido, tanto al Senado como a la Cámara de Diputados, se comprometieron a impulsar esa misma medida también en la frontera sur de Quintana Roo con Belice y Chiapas con Guatemala, pues a raíz de la homologación del IVA aplicada en el 2014 al pasar de una tasa de 11 a 16%, hubo una pérdida de competitividad a nivel regional de México respecto de Centroamérica.

La propuesta de Morena, mencionó, es no sólo bajar a 8% el IVA, sino que parte de lo que se recaude por ese concepto se le reintegre a los estados para infraestructura, lo cual están pidiendo que se aplique no sólo en los estados fronterizos del norte, sino también en el sur.

Jean Agarrista Marfín, miembro y expresidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, dijo que ya desde el 2014 se opusieron enérgicamente a la homologación del IVA en Quintana Roo y hoy que se abre la posibilidad de volver a una tasa de 11 o de 8% como lo plantea Morena, lo ven con muy buenos ojos, pues impactaría directamente en la competitividad del destino; actualmente, en la región Caribe el promedio de impuestos al consumo no rebasa una tasa de 10 por ciento.

Antecedente

En el 2014, cuando se homologó el IVA en las fronteras norte y sur del país, el sector hotelero advirtió de un impacto severo en la economía de Quintana Roo, pues habría incrementos generalizados en combustible, energía eléctrica, agua, telefonía fija y móvil, así como en todos los productos que hoy demandan las empresas quintanarroenses.

Argumentaron incluso que tendrían que aplicar recortes en sus plantillas laborales y habría cierre de pequeños negocios por el incremento de 11 a 16% en la tasa del IVA.

El entonces presidente del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe, Rafael Lang Uriarte, habló incluso de una cancelación o suspensión de inversiones que mermaría en al menos 20% la creación de empleos proyectada para el mismo año.

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