Puebla, Pue. La indefinición del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha provocado que dos proyectos de la industria del vestido poblana no se pudieran concretar en el primer semestre del año en curso. Se trata de una oficina con showroom en Los Ángeles, California, y un contrato con Disney.

Daniel Dávila Romero, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido delegación Puebla-Tlaxcala, expuso que no existen las condiciones económicas para trabajar en Estados Unidos, al considerar que si llega a desaparecer el tratado, los precios por impuestos y aranceles se dispararían en niveles de 16 a 35%, dependiendo de las prendas comercializadas.

Con ello, los empresarios del sector no están en una posición para asumir riesgos cuando hay una desventaja clara que se puede volver difícil de revertir, comentó.

Recordó que en el caso de la representación en Los Ángeles, era una iniciativa de ocho socios, quienes venían trabajando en ese proyecto durante más de un año e incluso escogieron el lugar para rentar; sin embargo, debieron parar porque los posibles clientes señalaron que no era el momento de contratos dado que el gobierno de Donald Trump tiene la intención de afectar las importaciones y eso a su vez repercute en el mercado.

Dijo que en esa oficina estaba considerado un espacio donde se pudieran mostrar las prendas poblanas, para que los dueños de boutiques conocieran las marcas y ofrecer los servicios de maquila.

Mencionó que estaba casi listo para emprenderlo en enero del año en curso, pero se tuvo que parar, así como los planes de tener representaciones en Las Vegas y Nueva York, aunque en el caso de esta última ciudad, hay una esperanza de lograr algo.

Indicó que del 23 al 25 de julio, cuatro empresas del sector textil-vestido de Puebla acudirán a Nueva York para participar en la Apparel Sourcing Texworld USA, con miras a cabildear contratos de proveeduría.

Ese evento congrega a 700 expositores y muestra productos de diferentes marcas y firmas de diseño independiente, permitiendo así la apertura de espacios para negociar y encontrar a los mejores en la industria de la manufactura de textiles y vestido a nivel global.

Incertidumbre

Dávila Romero dijo que aun con la incertidumbre de que siga o no el tratado, las autoridades mexicanas deben blindar las aduanas del país para evitar el contrabando bronco o subfacturado, pues en la práctica, seis de cada 10 prendas que se usan en México son de procedencia ilegal.

“A los maquiladores poblanos les hubiera convenido tener una oficina en Los Ángeles, pero no podemos forzar un proyecto que puede traer más perjuicios que beneficios”, expresó.

Comentó que ese panorama también estaba con Disney, al cual se buscaban maquilar sus productos, pero el precio ponía en desventaja a los empresarios poblanos, quienes estaban conscientes de que implicaba tener que subcontratar a otras empresas por los volúmenes que se manejaban.

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