Querétaro, Qro. El pronóstico de la flota mundial requerida para el 2036 es de 50,000 aeronaves sólo de la industria aeronáutica comercial; sin embargo, con las capacidades actuales de la cadena de suministro, 82% (41,000 unidades) no podrían producirse.

Por tanto, en México resulta apremiante generar una nueva base de proveeduría nacional, siendo Querétaro uno de los estados con mayores expectativas para este fin, expuso el CEO de TechBA, aceleradora de empresas, Eugenio Marín.

Querétaro, dijo, es uno de los tres hub más importantes de la industria aeroespacial en México, por lo que es una de las entidades donde se observan amplias oportunidades para reforzar la proveeduría nacional.

En el estado, la búsqueda de proveedoras se centra en la identificación de nuevas empresas tanto del ramo aeroespacial, pero también en las industrias automotriz, plásticos, entre otras, cuyas capacidades se puedan sumar a la nueva base de firmas abastecedoras.

“No estamos buscando algo en específico en Querétaro; lo que estamos buscando son nuevas empresas, no necesariamente las que están proveyendo a la industria aeroespacial, sino que están en otra industria y que se empiecen a ver sus capacidades como una oportunidad de entrarle a estos retos para formar la nueva camada de empresas aeronáuticas mexicanas, éste es el objetivo: sumar a nuevas empresas a la base de proveeduría”, añadió.

La demanda de aeronaves pronosticada hacia el 2036 representa 50,000 millones de dólares en proveeduría, de la cual se estima que México podría capturar 10%, es decir, cerca de 5,000 millones de dólares; de este monto se ha identificado que el territorio nacional tiene la capacidad para abastecer proveeduría por 609 millones de dólares.

Actualmente, expuso Eugenio Marín, se ha concretado proveeduría para nueve firmas por un monto de 10 millones de dólares, apenas 1.6% de la proveeduría de 609 millones que el país tiene capacidad de suministrar.

Estrategia

La estrategia de desarrollo de proveeduría nacional inicia con el objetivo de fortalecer la participación de empresas mexicanas, iniciativa que arranca desde una visión de proveeduría regional y nacional; de no lograrse este objetivo, la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) sería la acción consecutiva para abastecer la demanda, explicó el representante del área de Desarrollo de la Cadena de Proveeduría de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia), Roberto Luna.

De lo contrario, la participación suministradora de México se perdería y se trasladaría a nichos de producción emergente como Polonia, Marruecos, entre otros.

Sin embargo, para sumarse a la cadena de valor de la industria aeroespacial, las empresas mexicanas —añadió el CEO de TechBA— necesitan mejorar su materia prima, procesos de manufactura, ingeniería y diseño, implementar cotizaciones a libro abierto y agilizar los procesos de cotización.

Respecto a la estrategia de potenciar la cadena de suministro nacional, se delinean riesgos como la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte; aunado a la competencia que representan polos emergentes en Asia, África, Europa del Este.

Por ello, el reto y objetivo es crear una nueva base de proveeduría que abastezca las necesidades de la industria.

Transversalidad

Ante este panorama, el CEO de TechBA presentó el Programa Nacional de Desarrollo de Proveedores para la Industria Aeroespacial ante representantes de empresas socias de los clústeres Automotriz, Aeroclúster y de Plásticos del estado.

El programa es coordinado entre TechBA y la Femia para integrar una cadena de valor más competitiva en la industria aeroespacial.

Para ello se prevé sumar a firmas de metalmecánica, inyección de plásticos, compuestos de carbono y fibra de vidrio, entre otras.

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