Fitch Ratings subió la nota del estado de Veracruz a “BBB-(mex)” desde “BB-(mex)”, con perspectiva crediticia Estable, debido un desempeño presupuestal adecuado respaldado por políticas de gestión y administración acordes con pares de calificación.

“Además, incorpora la conclusión de un proceso de reestructura de la deuda directa de largo plazo que eliminó los riesgos asociados a cláusulas de vencimiento cruzado y de aceleración de la deuda bancaria anterior, así como la activación de eventos preventivos de los certificados bursátiles fiduciarios con que contaba el estado”, indica la agencia a través de un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

Este proceso, añade, logró disminuir la carga del servicio de la deuda mediante la obtención de mejores términos y condiciones; lo anterior, más las políticas de ajuste presupuestal, se logró fortalecer la generación de ahorro interno y reorientar su aplicación.

Los factores que fundamentan la calificación específica de la entidad son la flexibilidad financiera y la proporción de gasto operacional adecuadas con respecto a los ingresos fiscales ordinarios de sus pares, señala Fitch, que agrega que la nota incorpora el potencial en el sector de servicios portuarios y en el sector energético con las que cuenta el estado.

“El nivel de apalancamiento moderadamente alto y la proporción del servicio de la deuda respecto al ahorro interno que se ubica por encima de sus pares de calificación, son la limitante principal de la calificación”, se lee en el reporte.

Otros factores que también limitan su calificación son los desequilibrios entre balances financieros positivos y métricas de liquidez bajas que han requerido de la contratación de créditos bancarios de corto plazo hacia el cierre de los dos últimos ejercicios, la capacidad acotada para realizar inversión con recursos propios, el nivel de recursos disponibles bajo en relación con el pasivo circulante y las contingencias en materia de pensiones y jubilaciones en el mediano plazo.

Durante el 2017, el gobierno estatal reestructuró su deuda de largo plazo por la cantidad de 38,000 millones de pesos. Al 31 de marzo del 2018, los compromisos financieros (excluyendo los bonos cupón cero y la parte municipal) ascendieron a 42,068 millones, compuesto por 11 créditos bancarios, mientras el servicio de la deuda llegó a 5,839.4 millones, sin considerar los montos prepagados a través de la reestructura de la deuda.

Ingresos

Al cierre del año pasado, la entidad registró ingresos fiscales ordinarios por 44,905 millones de pesos, mayores en 19.0% respecto al 2016 y con una tasa media anual de crecimiento para el periodo 2013-2017 de 7.3%; dentro de éstos, los ingresos estatales se incrementaron 3.1% por el aumento en la recaudación de impuestos (8.6%), derechos (7.6%) y productos (754.8 por ciento).

Resalta que el Impuesto sobre Erogaciones por Remuneraciones al Trabajo Personal creció 12.5%, superando los niveles alcanzados en los últimos cinco años. “Lo anterior es consecuencia de políticas de recaudación enfocadas en el reordenamiento, actualización y regularización que otorgaron transparencia y certeza al pago de los impuestos y contribuciones estatales.

En términos de proporción de ingresos propios a totales, el estado muestra niveles más favorables en comparación a sus pares de calificación, (6.7% en el 2017; 6.5% mediana “BBBs”).

Realista

En materia de gestión y administración, la agencia señala que “el proceso presupuestario es realista y permite llevar a cabo algunos ajustes a lo largo del año. La transparencia y rendición de cuentas presenta un nivel adecuado, mientras que la publicación de la información financiera es apropiada”.

Fitch proyecta que la Zona Económica Especial de Coatzacoalcos, la apertura de la industria petrolera por la reforma energética y la cercanía con puertos que conectan con Norteamérica, Europa y el Caribe, detonen inversiones transnacionales en el sector.