Solidez en ingresos, pasivos y liquidez, así como sostenibilidad y adaptabilidad de los gastos, fueron los argumentos para que Fitch Ratings mejorara la calificación de largo plazo en escala nacional del Estado de México a “AA(mex)” desde “AA-(mex)”, con perspectiva Estable.

“La calificación del Estado de México considera una razón de repago de la deuda de 1.7 veces y una cobertura del servicio de la deuda de 3.2 veces en el escenario de calificación, lo que da como resultado un puntaje de ‘aa’ en la sostenibilidad de deuda”, indicó la agencia en un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

“Además, la calificación refleja un perfil de riesgo de rango medio bajo, producto de la combinación de los factores clave de riesgo (FCR). De acuerdo con la metodología, y considerando la calificación en escala internacional de México, los FCR de los gobiernos locales y regionales únicamente pueden ser clasificados en un rango medio o más débil. El Estado de México presenta cinco FCR clasificados en medio y sólo uno en más débil”, detalló.

Los ingresos operativos de la entidad mostraron una tasa media anual de crecimiento entre el 2014 y el 2018 de 0.4% real, menor que la tasa de 2.6% del PIB nacional en el mismo periodo, aunque Fitch clasifica la solidez de los ingresos del Estado de México en un rango medio debido a la recepción estable de transferencias federales que provienen del soberano, el cual tiene una calificación de “BBB” en escala internacional.

En opinión de Fitch, los gobiernos subnacionales en México presentan una capacidad baja de recaudación local y una autonomía fiscal limitada, lo que dificulta compensar una caída en ingresos federales mediante un esfuerzo recaudatorio mayor. Pese a comparar favorablemente con el resto de las entidades, los impuestos en el Estado de México representaron, en promedio, sólo 9.7% de los ingresos operativos entre los años 2014 y 2018.

Asimismo, las métricas de gasto del Estado de México comparan positivamente con el resto de los territorios, ya que en los últimos tres años reportó la razón más baja de gasto operativo a gasto total (78.8%) y, en consecuencia, la proporción más alta de gasto de capital respecto al gasto total (19.4 por ciento).

Al 31 de diciembre del 2018, la deuda directa de largo plazo del Estado de México ascendía a 38,839.7 millones de pesos. La entidad realizó un proceso de refinanciamiento de la deuda de largo plazo en el 2018, por un monto de 35,700 millones, aumentando el plazo promedio ponderado de la deuda refinanciada, de 187 a 246 meses, y reduciendo la sobretasa promedio ponderada de 73.85 a 38.73 puntos base.

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