Guadalajara, Jal. Al menos 10,000 familias jaliscienses se quedarán sin la posibilidad de acceder a una vivienda, mientras el déficit en la entidad aumentará de 248,000 —rezago actual— a 324,000 en los próximos seis años, debido a la eliminación de la partida correspondiente al Programa de Acceso al Financiamiento para Soluciones Habitacionales del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2019.

“Esto es realmente grave, ya que 70% de las familias que necesitan una casa requieren de sustento financiero para poder adquirirla, las cuales, ante la falta de este apoyo, irán a engrosar el rezago de vivienda en los próximos seis años”, advirtió el presidente de la delegación Jalisco de la Cámara Nacional de la Industria de Promoción y Desarrollo de Vivienda (Canadevi), Francisco Pelayo Aguilar.

“Era una partida que ya tiene más de 15 años aplicándose y que sí es muy importante para las personas que no tienen la capacidad económica de adquirir una casa; (el subsidio) es de gran ayuda para poder dar el enganche y concretar su patrimonio”, dijo a El Economista el dirigente del sector.

Indicó que sin la partida federal se pondrá en riesgo una inversión cercana a 3,500 millones de pesos que se proyectaba destinar a la construcción de vivienda social en Jalisco durante el próximo año.

Añadió que la medida provocará asimismo un crecimiento de los asentamientos irregulares que, a su vez, generan una “carga muy pesada” para los presupuestos municipales.

Según el presidente local de Canadevi, al eliminar el programa de apoyo también se pone en riesgo el empleo de 75,000 trabajadores, cuyas fuentes de trabajo están ligadas a la construcción de la vivienda social.

Señaló que actualmente los desarrolladores de vivienda se han reunido con legisladores federales de todas las bancadas para mostrarles el panorama que avizora en caso de que se elimine el subsidio y esperan que haya una reasignación de recursos para mantener el apoyo a la población de menos recursos que requiere una vivienda.

BC, con rezago

Por otra parte, Baja California registra un rezago de 500,000 viviendas que no han podido ser construidas debido a que la falta de un mercado que pueda adquirirlas, ya que no todos los trabajadores mantienen una solvencia económica que les permita obtener un crédito hipotecario, de acuerdo con la Canadevi en el estado.

El presidente del organismo en Baja California, José Luis Padilla Gutiérrez, explicó que el sector reconoce que la demanda es mayor que la oferta en la región fronteriza, a pesar de que hay quienes prefieren construir sus propios hogares en terrenos no autorizados y de manera informal.

Sin embargo, las empresas constructoras trabajan junto con el gobierno federal para crear una política pública que permita ayudar a los trabajadores a que tengan acceso a beneficios como un préstamo para comprar una vivienda bajo las condiciones que están planteadas dentro del plan de desarrollo de vivienda.

El problema, explicó, es que la propuesta dentro del Paquete Económico presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador plantea la desaparición del subsidio para el desarrollo de la vivienda de interés social que reciben los trabajadores, cuyo resultado sería dejarlos sin la posibilidad de adquirir un crédito hipotecario. (Con información de Gabriela Martínez)

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