El panorama del próximo año para las entidades federativas no es alentador, debido a que existe el riesgo de que las actividades económicas se vuelvan a paralizar por la pandemia, por ende, los gobiernos subnacionales ya tienen que estar contemplando el espacio fiscal con el que contarán para apoyarlas, aseguró Alejandro Saldaña Brito, economista en jefe del Grupo Financiero Ve por Más.

En conferencia virtual, el especialista precisó que ante la falta de una vacuna, el virus seguirá afectando la dinámica económica de los estados, ya que seguirá existiendo el riesgo de que se generen periodos con alzas en contagios y decesos.

Estimó que más allá de las indicaciones de los gobiernos estatales de cerrar o controlar ciertas actividades económicas para evitar la propagación, lo que afectará, dijo, será que las personas ante el riesgo de contraer el virus decidan por voluntad propia confinarse en sus casas.

Mientras que el sector privado, detalló, también seguirá este comportamiento, “por ejemplo, las empresas retrasarán la llegada de inversiones y no contratarán más personal”.

“Debido a que aún no hay una vacuna contra el nuevo coronavirus y ante la situación de que podrían aumentar contagios (...) podría darse un nuevo cierre de actividades. La gente va modificando su comportamiento conforme va teniendo más información, si hay más contagios, uno mismo toma algunas decisiones y a quedarse en el hogar, independientemente si las autoridades emiten algunas restricciones a la movilidad social o a las actividades económicas”, ahondó.

“Podríamos ver algunos cambios en los patrones de los agentes económicos, de las personas que deciden recluirse en sus hogares, conociendo que se está propagando con fuerza el virus. Incluso, algunas empresas podrían postergar la contratación de personal o proyectos de inversión por el tema del virus”, precisó.

Alejandro Saldaña indicó que se espera que las participaciones para los estados seguirán a la baja debido al “contexto marginal de recuperación de la economía mexicana”; otro factor que podría mermar el gasto federalizado, “es que quizás se elaboró de forma optimista el Paquete Económico federal del próximo año y no se tomaron en cuenta alicientes, como el hecho que la economía nacional podría estar más lastimada”.

“La recaudación tributaria está ligada al tema de las participaciones del gobierno federal, esperamos que sea modesta la recaudación tributaria en un contexto de una marginal recuperación de la economía mexicana”, dijo.

“El presupuesto se hizo bajo supuestos de la Federación verdaderamente optimistas, lo que se estaría programando para el tema de las participaciones es ajustes a la baja”, señaló.

Por lo anterior, recomendó que los estados, dentro de sus capacidades, deben buscar cómo apoyar a las empresas, ya sea a través de distintos beneficios fiscales. “Mientras más apoyos se vayan a dar, más empresas sobrevivirán y hay más margen para que las economías se recuperen “.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, durante los primeros nueve meses del año, 30 entidades de 32 presentaron disminuciones anuales en participaciones federales. Las reducciones más pronunciadas se dieron en Campeche (17.2% real), Hidalgo (13.7%), Puebla (13.2%), Morelos (13.0%), Guanajuato y Nayarit (cada uno de 12.6 por ciento).

Retos

Saldaña Brito puntualizó que las entidades dedicadas a la industria turística serán las que enfrentarán más retos y tendrán menores oportunidades de recuperación.

“El turismo es uno de los sectores más vulnerables ante la pandemia. Hasta que no tengamos una vacuna, que sería una solución final a esta situación, naturalmente (los estados) van a tener que seguir enfrentándose a estas restricciones y una menor demanda”, refirió.

Mientras que los estados manufactureros cuentan con mejores proyecciones, manifestó, ya que por la recuperación de Estados Unidos aumentarán las exportaciones y habrá mayor gasto de consumo.

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