En los primeros tres meses del 2018, las entidades federativas del país que presentaron las mayores variaciones anuales en remesas fueron Colima (21.8%), Baja California Sur (17.3%), Sonora (13.3%) y Tabasco (13.2%), de acuerdo con datos del Banco de México.

Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, señaló que el resultado de Colima deriva de la escasa oportunidad de empleo así como del trabajo mal remunerado, lo que provoca que más personas migren, y por ende, el flujo de remesas va al alza en los últimos años.

En Colima, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, al cierre del año pasado, el nivel de ingresos de 58.9% de la población ocupada del estado era de hasta tres salarios mínimos.

Además, 51.62% de los ocupados colimenses se ubica en la informalidad. En el primer trimestre del año, en la entidad se generaron 1,140 plazas aseguradas en el Instituto Mexicano del Seguros Social, frente a 2,293 trabajos creados en igual periodo del 2017.

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explicó que hay que considerar dos tipos de migración, “una es la reciente, que es más profesional, donde individuos de preparatoria o universidad están más capacitados, en comparación a la migración más antigua y masiva, pero con  remesas menores.  Colima es una de las entidad de migración reciente, que trae consigo  mano de obra más capacitada, entonces puede darse la posibilidad de mayores ingresos por este concepto”.

Meléndez Aguilar añadió que durante el año pasado las remesas trazaron una dinámica especial con la actual administración de Estados Unidos, ya que había incertidumbre sobre un impuesto a estos ingresos, “provocando  que  algunas personas  empezaran a adelantar remesas; hay una variación importante y se observaron incrementos y disminuciones, y con esta lógica se observa el cambio, la tendencia en algunas entidades”.

El segundo lugar de crecimiento de  remesas en Baja California Sur resulta de las condiciones de cercanía con Estados Unidos, siendo más fácil para los habitantes migrar, lo que incitó esta dinámica, comentó el coordinador del CIEN.

José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), agregó que también Baja California Sur se ha vuelto un lugar donde hay muchos  extranjeros, “entonces las transferencias de recursos se dan a través de remesas”.

NL y estados petroleros

En este tenor, destaca que, con excepción de Nuevo León, los territorios que conforman  la frontera norte presentaron aumentos de doble dígito entre enero y marzo del 2018.

“Las economías binacionales son un factor importante de crecimiento entre los países, pues los estados fronterizos tienen mayor activad comercial”, declaró Magaña Rodríguez.

Nuevo León lleva una lógica diferente, ya que la entidad ha realizado ajustes en materia laboral para que los nacionales no tengan la necesidad de migrar, indicó el analista del CIEP.

El ascenso anual de 13.2% de las remesas en Tabasco derivó de la crisis petrolera que enfrenta el estado, con una dependencia económica elevada en el sector, es decir, la menor producción de hidrocarburos y los bajos niveles del precio de la mezcla, situación que comenzó a mediados del 2014; ocasionó que los tabasqueños migraran al exterior, y por ello incrementaron estos ingresos, reveló el director del Idic.

Caso contrario es el de Campeche, cuyo flujo cayó 1.0% a tasa anual en el lapso de análisis. La movilidad de la población de este territorio petrolero no fue al extranjero, sino a entidades del país, particularmente a Yucatán y Quintana Roo, estados con fortaleza económica, ahondó de la Cruz Gallegos.

En declive

Además de Campeche, las disminuciones por remesas en los primeros tres meses del 2018 únicamente se mostraron en  Tlaxcala (2.7%), Veracruz (2.6%) y Oaxaca (0.9 por ciento).

Raymundo Tenorio Aguilar, especialista del Tecnológico de Monterrey, acentuó que las altas restricciones migratorias en los últimos meses en Estados Unidos  complican a las personas acceder hacia la frontera y conseguir una oportunidad de trabajo, lo que merma el envío de remesas a estas demarcaciones.

“Estos cuatro estados son de una lógica de una migración que ya es  antigua, principalmente eran de actividades rurales, y el monto de las remesas es menor dadas las condiciones de incertidumbre que  enfrentan los migrantes de ser o no deportados, por consiguiente, no están mandando remesas como lo hace la migración calificada, así  que se ven rezagos”, complementó.

De los 7,035.5 millones de dólares que llegaron a México por el flujo de remeses entre enero y marzo, 94.3% provino de Estados Unidos; le siguieron Canadá (1.0%), Reino Unido (0.5%) y Colombia (0.1 por ciento).

Del monto estadounidense, 31.7% pertenece a California.